caza

Los científicos respaldan la declaración de la caza de perdiz con reclamo como Bien de Interés Cultural en Extremadura

cazador, caza, naturaleza
Cazador con reclamo de perdiz en una dehesa extremeña al amanecer.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

La caza tradicional de la perdiz con reclamo lleva siglos practicándose en Extremadura, pero ahora cuenta con el respaldo de un estudio científico internacional para culminar su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC).

La revista académica internacional Heritage ha publicado el estudio Traditional Hunting of the Red-Legged Partridge with a Decoy in Extremadura as Intangible Cultural Heritage, firmado por los profesores Juan Ignacio Rengifo y Luz María Martín Delgado, de la Universidad de Extremadura, y Santiago M. Cruzada, de la Universidad de Sevilla.

Qué argumentos científicos respaldan la declaración de la caza de perdiz como Bien de Interés Cultural en Extremadura

El estudio se basa en seis meses de trabajo de campo etnográfico entre febrero y julio de 2024, con observación participante en jornadas de caza, campeonatos, ferias y visitas a domicilios de cazadores. Los investigadores realizaron 31 entrevistas de entre 60 y 90 minutos y encuestaron a 422 sociedades de caza federadas de las dos provincias extremeñas, de las que respondieron 201, con un total de 15.416 socios. De ellas, el 37,3% contaba con una sección específica de cazadores con reclamo.

Los datos del estudio registran 6.470 practicantes en 2019, frente a los 10.423 de 2010, lo que refleja un descenso pero también una presencia social significativa. La práctica implica un conocimiento detallado del comportamiento de la perdiz roja (Alectoris rufa), sus llamadas, hábitats y ciclos reproductivos, transmitido de generación en generación dentro del entorno familiar desde la infancia o la adolescencia.

Los investigadores concluyen que la caza con reclamo cumple los criterios de la Convención de la UNESCO de 2003 sobre el Patrimonio Cultural Inmaterial y la Ley 10/2015 española de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial.

La práctica incluye tradiciones orales, vocabulario específico, costumbres sociales, conocimiento del medio natural, artesanía y gastronomía, todos ellos elementos que definen una manifestación del patrimonio cultural vivo.

Así se transmite y practica la caza de la perdiz con reclamo de generación en generación

La temporada de caza con reclamo se restringe a poco más de un mes, entre mediados de enero y finales de febrero o principios de marzo, antes del inicio de la reproducción. Durante ese periodo, el cazador utiliza un macho enjaulado y amaestrado cuyo canto atrae a los machos salvajes en época de celo. La elección del puesto se basa en el conocimiento del terreno y los hábitos del ave, con reglas empíricas sobre distancia, orientación y visibilidad.

La práctica ha generado una artesanía propia centrada en la fabricación de jaulas, una gastronomía con recetas tradicionales de perdiz reconocidas en el entorno rural y un vocabulario específico que distingue las diferentes llamadas del ave.

Los investigadores señalan que el mayor riesgo para la especie no proviene de esta modalidad de caza, sino de la intensificación agrícola, la pérdida de paisajes en mosaico, el uso de semillas tratadas y la hibridación con ejemplares de granja que no garantizan la pureza genética.

El presidente de FEDEXCAZA, José María Gallardo, ha señalado que la publicación del estudio «viene a reforzar el trabajo realizado durante estos años» y ha pedido a la Junta de Extremadura que complete el procedimiento para la declaración definitiva, que «ya cuenta con un sólido respaldo técnico, académico e institucional».

Lo último en Naturaleza

Últimas noticias