Almeida: «Caben más personas en la casita de Bad Bunny que en las viviendas que la izquierda construyó en 4 años»
Almeida ha respondido a las críticas de Rita Maestre quien le ha acusado de entregar Madrid a los fondos de inversión
El alcalde de Madrid ha anunciado la construcción de 8.000 viviendas públicas en la capital

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha respondido a las críticas de la izquierda madrileña por su gestión de la vivienda asegurando que «caben más personas en la casita de Bad Bunny» que en las casas que ellos construyeron «en cuatro años» de gobierno municipal. Lo ha dicho durante el Pleno del Estado de la Ciudad, mientras anunciaba que el Ayuntamiento trabaja para sumar 8.000 viviendas más antes de que acabe el año.
Así se ha dirigido a la portavoz de Más Madrid, Rita Maestre: «Hemos alcanzado las 10.000 viviendas en el parque público de la Empresa Municipal de la Vivienda, que es la primera promotora de vivienda pública en España; ustedes entregaron 17». El alcalde ha querido remarcar que entregan las mismas viviendas «cada 10 días» que el anterior gobierno durante todo su mandato.
«Una de cada cinco viviendas públicas»
El regidor ha defendido que Madrid concentra «una de cada cinco viviendas públicas que se hacen en España» y que la capital «ha construido más viviendas públicas en los dos últimos años que catorce comunidades autónomas juntas». La inversión municipal en políticas de vivienda asciende a 1.500 millones de euros, frente a los «19 del Gobierno de España», ha subrayado.
Almeida ha anunciado además una reforma del reglamento de la EMVS para impedir que «okupas e inquiokupas» puedan acceder a viviendas públicas municipales. También se establecerá un requisito de cinco años de empadronamiento en la ciudad con carácter prioritario para optar a estas viviendas, una medida que, según ha defendido, «no significa discriminar», sino «valorar a aquellas personas que llevan más tiempo a construir cada día una ciudad mejor».
El alcalde ha anunciado también un programa de más de 1.500 viviendas en alquiler con opción a compra, que permitirá descontar lo abonado en las rentas del precio final, facilitando así el acceso a la propiedad a las familias que actualmente residen de alquiler en pisos públicos.