Internacional

La OEA condena la «brutal represión» contra los manifestantes en Venezuela

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, condenó una «brutal represión» este martes contra manifestaciones opositoras en Venezuela, en una jornada que dejó varios heridos y medio centenar de detenidos.

«Me lleva a condenar del modo más enérgico la brutal represión llevada a cabo por el gobierno de Venezuela contra manifestantes en las calles de la capital venezolana», dijo Almagro citado en una nota de la OEA.

El jefe de la organización continental condenó el uso de gases lacrimógenos, disparos y balas de goma durante las protestas, denunciando un «nuevo atropello» contra los opositores venezolanos.

Un día después de que la OEA declarara que en Venezuela hay una «grave alteración» de la democracia, un millar de manifestantes exigieron en las calles devolver las facultades al Parlamento de mayoría opositora, elecciones y la libertad de sus dirigentes presos.

Pero un bloqueo policial desató forcejeos y los uniformados lanzaron bombas lacrimógenas, mientras que grupos civiles, que según la oposición están armados por el gobierno, presuntamente dispararon contra los manifestantes.

Un joven recibió un disparo en la pierna

Almagro los describió como «fuerzas civiles de choque al servicio del régimen autoritario instalado en Caracas».

Los manifestantes intentaban acompañar una sesión en la sede de la Asamblea Nacional, en la que la mayoría opositora iniciaría un proceso para destituir a los magistrados del máximo tribunal, luego que esa corte se adjudicó brevemente la semana pasada los poderes legislativos y retiró la inmunidad de los parlamentarios.

Las decisiones del tribunal impulsaron una fuerte indignación internacional que se selló con la resolución más dura de la OEA contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Maduro, miles de cuyos partidarios se movilizaron para rechazar la resolución, denunció las protestas en su contra como un plan para llenar las calles de «sangre».

Almagro que tachó la actuación del tribunal como un «auto golpe», llamó al gobierno de Caracas a poner fin a la represión.

«Es absolutamente inadmisible que el desenfreno autoritario que ha llevado al gobierno de Venezuela a abandonar la democracia a través de un auto golpe de Estado, y a situarse al margen de la legalidad constitucional interamericana, se vuelque una vez más en represión contra su propio pueblo», dijo Almagro.

«Me veo una vez más en la obligación de exigir al gobierno venezolano el inmediato cese de la ilegalidad, el restablecimiento de la democracia, el reconocimiento de las libertades civiles y políticas de la gente, y el inmediato fin de la represión», añadió.