Gorra, gafas y la boca cerrada: así se infiltró OKDIARIO en la Venezuela de Delcy
La odisea de OKDIARIO para sortear la vigilancia chavista y contar la verdad desde Venezuela
Son las cinco de la tarde cuando el puente de Bolívar abre sus compuertas. Al otro lado, la Venezuela bolivariana, la misma que Delcy Rodríguez y su aparato de represión han convertido en una fortaleza impenetrable para periodistas extranjeros. La misión es clara pero temeraria: entrar, documentar la realidad que el chavismo oculta y salir con vida.
«Míreme a los ojos que me estoy jugando la vida», advierto al contacto que nos va a ayudar a cruzar. Su respuesta es directa: «No hay problema, patrón. Todo tapado. Si se cae usted, nos caemos todos».
El plan: una moto, un casco y silencio absoluto
La operación se diseña en minutos. Nada de chaleco de prensa, nada de bolsos identificativos, nada que delate que soy periodista. «Ese chalequito, ese bolso, te quita tu mariquera (bolso pequeño)», ordena nuestro guía. El disfraz es simple: una camiseta cualquiera, un casco, gafas oscuras y una gorra. «De élite no hable nada. Tu tapabocas y de ahí hasta que llegues a San Cristóbal».
El conductor de la moto que me llevará hasta San Cristóbal no es cualquiera. «Tenemos nuestro galáctico», explican. «Una persona acostumbrada a subir libaneses, chinos, árabes. Hemos subido hasta israelíes que no hablan ni español». La madre de todas las precauciones.
Las instrucciones son taxativas: «Callao. Que no hable nada». Si nos paran las «alcabalas» —los controles militares del régimen—, silencio total. Una palabra de más en español peninsular y todo se derrumba.
Cuatro alcabalas y el miedo en el cuerpo
«Ahora mismo son las 05:00 y acaban de abrir el puente de Bolívar. Vamos a vivir una aventura. Vamos a intentar entrar y hacer honor y defensa de la libertad de prensa en Venezuela».
Con estas palabras arranca la travesía más peligrosa que he emprendido como periodista. En la primera media hora atravesamos cuatro alcabalas. Cuatro controles militares donde te paran, te revisan y te pueden detener en cualquier momento. «Aquí cada poco te paran», susurra mi acompañante.
El corazón late desbocado bajo el casco. Una parada más de la cuenta, una pregunta incómoda, un registro exhaustivo y todo habría terminado en una celda del Sebin, la policía política chavista. Pero la suerte, o la pericia de nuestros contactos, nos acompaña. «Ya lo estamos consiguiendo».
Bienvenidos a San Cristóbal: la ciudad fantasma del chavismo
«¿Ya no nos queda nada, no?» «A mitad de camino». El letrero aparece como un espejismo: «Bienvenidos al municipio San Cristóbal». Lo hemos logrado. Estamos en la Venezuela prohibida, la que Delcy Rodríguez no quiere que nadie vea.
La Quinta Avenida de San Cristóbal cuenta su propia historia de desolación. «Esto hace años, imagino que sería una ciudad próspera», comento mientras recorremos calles de negocios cerrados y locales abandonados. «Sí», confirma mi guía local. «Todos los negocios cerrados. Esta noche verán: el comercio todo cerrado. Muy raro el que tiene para tener su local abierto».
La realidad es brutal: «Aquí el que vive del gobierno y la familia, sí. El que no, la absoluta pobreza».
Profesores a 4 dólares al mes y el terror de hablar
Un profesor universitario cobra 70 dólares al mes. O menos. «Cuatro dólares», me corrige mi acompañante. Cuatro dólares mensuales para un docente universitario en un país que fue la democracia más próspera de Sudamérica.
Pero lo peor no es la miseria económica. Es el miedo. «El chavismo te puede meter por traidor a la patria, por instigación al odio y toda esa vaina. Entonces uno tiene que andar bajo perfil en la vida», explica resignado.
«Ellos hablan de que el ciudadano tiene derecho a decir lo que piensa. Si a nosotros como ciudadanos, ¿dónde están nuestros derechos?»
La pregunta queda flotando en el aire de una ciudad quebrada, vigilada, silenciada. Una ciudad donde informar la verdad es un delito y donde ejercer el periodismo puede costarte la libertad o la vida.
La salida: más rápido y más fácil
«Para volver es más fácil, ¿no?», pregunto con la ansiedad de quien sabe que el regreso es tan peligroso como la entrada. «Más fácil, porque vienes bajando rapidito. Y no te paran nada», me tranquilizan.
Efectivamente, la vuelta resulta menos tensa. Pero la tensión solo se disipa del todo cuando el puente de Bolívar queda atrás y Colombia vuelve a aparecer al otro lado.
Misión cumplida: la verdad desde Venezuela
Este es el periodismo que Delcy Rodríguez y su régimen intentan impedir a toda costa. El que se juega la vida para contar lo que sucede de verdad en las calles de Venezuela. El que documenta la miseria del chavismo, el terror de sus ciudadanos y la destrucción de un país.
Desde OKDIARIO, hemos sorteado el cerco. Hemos burlado la vigilancia. Hemos entrado y salido de la Venezuela prohibida para contarles la verdad que el chavismo no quiere que sepan.
Porque donde hay represión, allí debe estar el periodismo. Porque donde imponen el silencio, nuestra obligación es alzar la voz. Y porque, como nos recordaba nuestro contacto en la frontera: «Si nos caemos, nos caemos todos». Pero hoy no nos hemos caído. Hoy hemos vencido.
Temas:
- Cake Minuesa
Lo último en Internacional
-
Los venezolanos avisan a España desde San Cristóbal: «Sánchez es igual que Maduro, ya lo vivimos»
-
Gorra, gafas y la boca cerrada: así se infiltró OKDIARIO en la Venezuela de Delcy
-
El periodista de OKDIARIO que burló 8 controles militares para entrar en Venezuela: «Si me pillan, un año en la cárcel»
-
El verdadero interés de Trump en Groenlandia al descubierto en un informe secreto de la CIA de los años 70
-
Trump invita al Papa León XIV a la Junta de Paz en Gaza: el Vaticano estudia la propuesta
Últimas noticias
-
Renfe abrió un concurso un mes antes de la tragedia de Adamuz para tener un nuevo sistema geolocalizador
-
‘Operación Rescate’: la Policía Nacional libera a 15 mujeres de red de explotación sexual en Baleares
-
El portentoso olivo que plantaron los romanos en Tarragona y aún sigue vivo: el carbono-14 lo data en 1700 años
-
Aviso muy urgente de la AEMET para Canarias por lo que llega en horas: piden cerrar las ventanas y tener cuidado
-
Aviso serio de la AEMET al País Vasco por lo que llega hoy: nivel máximo de alerta activo