Internacional

FAES advierte de que la excarcelación de López «es una maniobra de Maduro para perpetuarse»

La fundación FAES, liderada por el ex presidente del Gobierno José María Aznar, ha advertido este lunes de que la excarcelación del opositor venezolano Leopoldo López, que este sábado pasó a estar en arresto domiciliario «es una maniobra» de Nicolás Maduro para «aliviar la presión sobre su régimen».

«Aislar la excarcelación de López del perverso contexto de la dictadura es una invitación a que esta continúe su infame mercadeo con la libertad y los derechos humanos, en tanto compruebe su rentabilidad política ante lo que no debe convertirse en un peligroso ‘síndrome de Estocolmo’ colectivo», avisa la fundación en un comunicado.

Además, sostiene FAES, es un intento más de «dividir y neutralizar a la oposición» y una forma de «revivir» la mediación de los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero, Martín Torrijos (Panamá) y Leonel Fernández (República Dominicana), «que sigue siendo la baza más relevante con la que cuenta el régimen de Maduro en la escena internacional».

En este punto, avisa de que esa mediación «difícilmente puede ser calificada como tal cuando la oposición democrática, dignamente representada por la mayoría de la Asamblea venezolana, la ha descalificado reiteradamente».

FAES explica que, principalmente, Maduro necesita «oxígeno» para llegar a su próximo objetivo, que ya está «muy cerca», ya que el próximo 30 de julio es cuando quiere poner en marcha su ‘Asamblea Constituyente’ que conlleva la disolución de la Asamblea Nacional y «materializa el autogolpe de Estado del chavismo para laminar a la oposición».

Sobre la Asamblea Constituyente, recuerda que el presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela, monseñor Diego Padrón, después de la visita de los obispos venezolanos al Papa Francisco afirmó que esa Asamblea «será impuesta por la fuerza y su resultado será la constitucionalización de una dictadura militar, socialista, marxista y comunista».

Por todo ello, avisa de que saludar la excarcelación de López como muestra de un cambio en la dictadura chavista abre la puerta a «augurar una larga vida al régimen que preside Maduro», al que califica de «incendiario que se presenta como bombero».

De hecho, advierte de que «para una dictadura, los presos políticos son un recurso ilimitado y siempre renovable» y recuerda que quedan multitud de ellos en las cárceles, entre ellos Yon Goicoechea —que tiene la doble nacionalidad española—, que está «incomunicado a pesar de contar con una orden de libertad. En arresto domiciliario está Antonio Ledezma, ex alcalde de Caracas.

Cambiar algo para que nada cambie

Para FAES, el cambio de ‘casa por cárcel’ de Leopoldo López responde a una situación en la que una dictadura se encuentra «a un paso de su propio abismo» y entonces «suele aplicarse una versión limitada del consejo ‘lampedusiano’ y admite que algo tiene que cambiar para que nada cambie».

Así, admite que el cambio mejora la situación personal de López, de forma «evidente y bienvenida», puesto que «hace pocos días pedía a gritos desde la prisión de Ramo Verde que se denunciaran la tortura a la que estaba siendo sometido» y hoy «puede abrazar a su mujer y a sus hijos».

Sin embargo, recalca que a Maduro no le interesan las consideraciones humanitarias, y que López no ha sido liberado, sino que sigue pesando sobre él «la misma condena injusta que cumplía en Ramo Verde, víctima del mismo atropello de sus derechos y de una dictadura que acumula muertos, asesinados en las protestas contra el régimen». Así, recuerda que el propio López había rechazado anteriormente la opción del arresto domiciliario, «no por casualidad».