¿Cómo se hace?
Decoración

Cómo decorar con una decoración minimalista paso a paso

La decoración minimalista es una de las más utilizadas en el mundo. Se trata de un tipo de organización del espacio en el que los colores neutros y las piezas sencillas son las verdaderas protagonistas.

La decoración minimalista es un clásico que nunca falla. En cualquier espacio disponer de unas piezas claves y de unos tonos neutros encajará a la perfección. Este tipo de decoración se caracteriza por su sencillez. Unos muebles con todo lo necesario para albergar nuestros sueños, de líneas puras y colores suaves. La elegancia personificada en unas pocas piezas es la que se traduce en pocos muebles, de calidad y colocados para dejar libre el espacio. El universo zen de paz y tranquilidad que siempre has soñado estará presente en una decoración minimalista que convertirá tu casa en un refugio personalizado.

Pasos para decorar con una decoración minimalista

  1. Nuestra casa será un lienzo en blanco. En una decoración minimalista no es necesario hacer un cambio radical del espacio, simplemente una adaptación. Este estilo es un claro ejemplo de la frase: Menos, es más. Las habitaciones permanecen libres de cualquier mueble pesado o decoración demasiado abundante. Empezaremos haciendo una valoración de aquellos muebles sencillos que podemos conservar y de los que solo ocupan espacio de forma innecesaria.
  2. Los colores de la decoración minimalista son los tonos neutros. Escogeremos aquellos que sigan una misma gama cromática o sean de un solo color. El blanco es uno de los imprescindibles, aporta mucha luz y le da al espacio un aire de limpieza. Las paredes blancas son una buena opción si se trata de una habitación pequeña, reflejan la luz a la perfección y podemos combinarlas con cualquier otro color.
  3. Con las paredes listas, nos fijamos en los muebles. Los diseños sencillos con formas geométricas definidas, líneas rectas y buenos materiales son el símbolo de identidad de este tipo de decoración. Buscaremos piezas que tengan estas características en colores sencillos, chocolate, marrón, negro, blanco, beige, nada de tonos muy llamativos.
  4. Los materiales para crear un estilo minimalista son la madera, el cristal, el aluminio y acero. Tienen una tonalidad y una forma de trabajarse muy definidos. Entre ellos combinarán a la perfección, un sofá con apliques de acero o unas sillas de madera con el respaldo en acero son todo un acierto decorativo. Las mesas de cristal son especialmente recomendables, le darán al espacio un reflejo de la luz y una ligereza considerable.
  5. Los adornos de este tipo de decoración son los que marcarán la diferencia. Minimalista no quiere decir que debemos tener nada, sino algunas piezas que destaquen, pero a la vez encajen con la monocromía. Los colores y materiales deben ir acorde con las piezas grandes.

Atrévete con este tipo de decoración es una auténtica maravilla en todos los sentidos. Dale a tu casa una nueva vida plagada de buenas vibraciones.