Hallazgo que reescribe la historia: iban a construir una carretera pero encontraron un tesoro de oro y joyas de hace más de 2000 años
Se han catalogado más de 22.000 piezas, entre broches, brazaletes, piezas de cinturón y cuentas de vidrio
Nadie se lo explica, pero el ADN lo respalda: la genética dice que Cristóbal Colón descendía de nobles gallegos
Ormuz en la Ruta de las Especias: el corredor del lujo de la antigüedad
Los arqueólogos se frotan las manos en Extremadura: encuentran otro altar con forma de piel de toro en el yacimiento del Turuñuelo
Los arqueólogos han hecho un descubrimiento en unas obras de la carretera D35 en República Checa: un asentamiento comercial celta de 25 hectáreas y más de 2.000 años. La zona conserva monedas de oro, joyas y talleres en excelente estado, lo que ofrece una nueva visión del comercio europeo antes de los tiempos del Imperio Romano.
La investigación ha estado liderada por el Museo de Bohemia Oriental, institución referente en arqueología regional, y la Universidad de Hradec Králové, institución académica de prestigio científico. Según fuentes del museo, el asentamiento se destaca tanto por su tamaño como por la riqueza y variedad de los objetos encontrados.
El equipo investigador ha catalogado 22.000 piezas entre broches, brazaletes, elementos de cinturón y cuentas de vidrio, además de cerámica de lujo y ámbar, confirmando la relevancia del enclave dentro de la ruta del ámbar, la red comercial que unía el mar Báltico y el Mediterráneo. El asentamiento, además, no ha sufrido ninguna alteración, lo que refuerza su valor arqueológico.
El arqueólogo Tomáš Mangel explicó ante los medios que el descubrimiento encontrado en la carretera permite entender cómo se organizaban los extensos asentamientos comerciales entre los siglos III y I a. C. La ausencia de fortificaciones indica un enclave abierto, orientado principalmente al intercambio y no a la defensa militar.

Relevancia del descubrimiento en la carretera
Es un descubrimiento notable por el excelente estado de conservación y porque no presenta restos de reformas modernas. Los expertos consideran que el potencial informativo de la excavación es considerable. El hallazgo contribuye a conocer el desarrollo de las redes comerciales, la organización urbana y los sistemas de producción antes del Imperio romano.
Por otra parte, la ubicación del asentamiento, en un cruce entre el norte y el sur de Europa, permite comprender que los celtas fueron intermediarios relevantes en el comercio mucho antes del auge romano.