Hallazgo histórico en EEUU: aparecen los restos de un mítico corsario español que explotó en el siglo XVIII
Por fin aparecen los restos de un colosal carguero naufragado en 1892
El papel de los piratas en la historia marítima de España
Unos arqueólogos españoles se quedan boquiabiertos al desenterrar un barco del siglo XV
El reciente hallazgo de unos restos en el sitio histórico de Brunswick Town/Fort Anderson (EE.UU.) despertó el interés de la comunidad arqueológica internacional. Los trabajos realizados por especialistas de la Universidad del Este de Carolina han sacado a la luz vestigios que podrían pertenecer a un mítico corsario español desaparecido durante el siglo XVIII.
El lugar de la excavación se relaciona con una etapa marcada por enfrentamientos coloniales en la costa atlántica de América del Norte. Las primeras pruebas sugieren que el pecio estaría asociado a un corsario español que operaba en aguas del Caribe y que participó en un ataque contra instalaciones británicas en 1748.
¿Cuál es la historia detrás de los restos hallados de un mítico corsario español?
Los arqueólogos del Programa de Estudios Marítimos de la Universidad del Este de Carolina recuperaron más de cuarenta fragmentos de madera que se encontraban bajo el lecho del río Cape Fear. El análisis inicial indica que algunos trozos conservaban marcas de herramientas propias de la carpintería naval del siglo XVIII.
Las pruebas botánicas mostraron que la embarcación fue construida con ciprés de Monterrey y ciprés mexicano, especies presentes únicamente en regiones bajo control hispano, como California y América Central.
Esto refuerza la hipótesis de que se trate de un corsario español acuñado como «La Fortuna» procedente de Cuba. Los restos se hallan cerca del lugar en el que, en 1985, se recuperó un cañón datado en el mismo periodo histórico y que también fue vinculado con esta nave.
El ataque de 1748 y la desaparición de este corsario español
La denominada Guerra del Rey Jorge, enfrentamiento colonial que involucró a España, Francia y Gran Bretaña, tuvo repercusión directa en las costas de Carolina del Norte. En septiembre de 1748, varios corsarios españoles desembarcaron en Brunswick Town con el objetivo de atacar este puerto británico.
Entre ellos se encontraba el navío La Fortuna. Tras un intento de incursión terrestre repelido por las tropas inglesas, la tripulación regresó a su barco.
Durante el intercambio de fuego con la artillería enemiga, una explosión interna provocó la destrucción de la nave. El capitán y buena parte de la tripulación perecieron en el incidente.
El pecio quedó sumergido en las aguas del Cape Fear, donde permaneció oculto hasta el descubrimiento reciente.
Excavaciones y nuevos hallazgos en Brunswick
El verano de excavaciones en el sitio histórico de Brunswick Town/Fort Anderson no sólo reveló los posibles restos de La Fortuna. También se localizaron otros tres naufragios coloniales de menor envergadura:
- Una embarcación situada junto a un antiguo muelle, posiblemente utilizada para tareas de recuperación de tierras.
- Una barcaza destinada al transporte de mercancías y pasajeros entre el puerto y las plantaciones cercanas.
- Un cuarto pecio aún sin identificar, del que apenas se han rescatado fragmentos.
Junto a estas estructuras, los investigadores documentaron dos muelles de madera, una calzada sobre la marisma y diversos artefactos que ofrecen información sobre la vida colonial, el comercio marítimo y la defensa militar de la zona.
Conservación y riesgos para el patrimonio
El equipo de arqueólogos advirtió que los naufragios y restos portuarios de Brunswick Town se encuentran amenazados por la erosión costera. El dragado del canal, las marejadas y el aumento de tormentas han dejado expuestos materiales que antes permanecían protegidos bajo la marisma.
Por este mismo motivo, se emprendió una recuperación de emergencia de los fragmentos atribuidos al corsario español La Fortuna. Las piezas fueron trasladadas al Laboratorio de Conservación Queen Anne’s Revenge, en Greenville, donde se someterán a tratamientos especializados.
Jason Raupp, director del proyecto, señaló que el hallazgo constituye una oportunidad para comprender mejor el papel de Brunswick como uno de los primeros puertos coloniales de Carolina del Norte. Además, resaltó el valor educativo del proceso para los estudiantes implicados en la investigación.
¿Y qué ocurrió con el botín tras el hundimiento?
Las crónicas locales señalan que, tras la explosión y hundimiento del corsario español, la nave fue desvalijada. El botín recuperado sirvió para financiar la construcción de dos templos en la región: la iglesia de San Felipe en Brunswick y la iglesia de San Jaime en Wilmington.
Este detalle conecta el naufragio con la historia social y religiosa de las comunidades coloniales, reforzando la relevancia del hallazgo arqueológico actual.
Lo último en Historia
-
Sorprendente hallazgo en las orillas del río Rin: los arqueólogos desentierran la reja completa de una ventana del Imperio romano con 5 barrotes y 2 clavos intactos
-
Salta la sorpresa entre los arqueólogos: encuentran en una cueva de Navarra 6 fragmentos de huesos de una mano Neandertal de hace 46.000 años
-
George Orwell lo advirtió hace décadas: el mundo vigilado que imaginó en sus libros se parece cada vez más a nuestra sociedad
-
Un ejemplo para el mundo: el pasatiempo al que juegan niños de todo el mundo sin saber que lo inventó un madrileño en los años 60
-
El enigma de las tablillas tartésicas: la lengua prehistórica del sur de España que los ordenadores cuánticos aún no pueden descifrar
Últimas noticias
-
De Madrid al cielo… de la Sierra de Guadarrama: descubre las actividades gratuitas de astroturismo nocturno
-
Tiran la casa por la ventana en Mallorca: 2.000 muebles de hoteles de lujo a la venta desde 14 euros
-
Stefan Milojevic, líder de los Tribuns en España, seguirá en prisión mientras la defensa cuestiona las pruebas de la investigación
-
Italia, Japón o México, los nuevos mercados que explora Mallorca para atraer a un visitante que «valore cultura, patrimonio e identidad»
-
2.000 plazas de aparcamientos y 3.500 viviendas públicas, las dos mayores prioridades para Ibiza del alcalde Rafael Triguero