Historia
China

De concubina a estratega militar, así fue la vida de la “señora Mei”

Una de las tumbas descubiertas en Nanjing ha permitido a los arqueólogos recrear la sorprendente vida de una mujer de la dinastía Ming.

  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

Una de las tumbas descubiertas en Nanjing ha permitido a los arqueólogos recrear la sorprendente vida de una mujer de la dinastía Ming. Gracias a un escrito en una de las tumbas se ha podido recrear lo sucedido en el siglo XV, la historia de una concubina que acabaría convertida en una estratega militar que frenó el avance de los bárbaros. Como si de una Mulán real se tratará, una mujer guerrera que pasó de ser una fiel concubina a dirigir a un ejército. La ‘señora Mei’ es todo un ejemplo de superación en tiempos difíciles según informa la revista especializada LiveScience.

Mei se convierte en concubina a los 15 años

En una pequeña región del sureste de China nació en 1430 Mei, según fuentes de la época era hija de un general de la zona. Con apenas 15 años, se convirtió en una de las concubinas de un noble de la región. Bin Mu era un duque de Quian que acabaría siendo gobernador de Yunnan. Este hombre de 45 años necesitaba una tercera esposa y eligió a Mei, una joven cuya belleza lo enamoró por completo. Mei no tenía otra elección que pasar a formar parte de las esposas de este noble que le cambiaría la vida para siempre.

Mei cumplió con su misión de concubina, dio a luz al hijo del duque, Mu Zong. El heredero tenía apenas 10 meses de edad cuando su padre murió. Mei fue la encargada de educarlo y convertirse en todo un referente para que el pequeño pudiera ver en ella al padre y la madre que lo convertirían en un gobernante excepcional. Los documentos de la época hablan de una mujer con mano de hierro que supo proteger y formar a su hijo. Dicen que Mu Zong estudiaba noche y día para poder aprender a dirigir a su pueblo y luchar como un buen estratega.

El emperador asigna a Mei el control de una región

Cuando Mu Zong llegó a la mayoría de edad, él y su madre fueron a ver al emperador. En aquellos tiempos era el encargado de asignar las regiones a los gobernantes. Contra todo pronóstico no fue Mu Zong el afortunado sino ella misma. Mei se convertiría en gobernante de una región en la que había servido su padre como general.

Mei fue la ‘duquesa viuda’ con este título honorífico ayudó a su hijo en el proceso de convertirse en el heredero de su padre. Había leído y aprendido tanto al lado de Mu Zong que junto con lo que había visto hacer a su padre como general, se convirtió en una estratega de las que hacen historia. Las invasiones bárbaras eran frecuentes en aquellos tiempos y zona, Mu Zong usó la sabiduría de su madre para combatirlas.

La ‘duquesa viuda’ Mei destaca como estratega militar

Todo el conocimiento que Mei había adquirido, primero a cargo de su padre y después gracias a los estudios de Mu Zong sirvieron para convertirla en un personaje relevante de la dinastía Ming. En las tumbas del siglo XV encontradas en Nanjing le dedican una inscripción. Mei fue capaz de traer la paz y llegar a acuerdos con los bárbaros que aseguraron una región hasta entonoces repleta de conflictos.

Mei supo usar sus conocimientos para dialogar, esta duquesa con un título hecho a medida por el propio emperador cumplió a la perfección su papel. No fue una concubina más, ni pretendía serlo. Gracias a su esfuerzo y capacidad de superación llego a ser ella la que dirigía todo un territorio. No solo guio a las tropas, sino que también fue capaz de conseguir detener el avance de los bárbaros. La paz con estas tribus se extendió a tierras lejanas, haciendo a Mei muy conocida en toda China.

En 1474, a la edad de 45 años, Mei murió. Según dicen los epitafios encontrados en la zona: “El día de su muerte, el pueblo, militares y civiles, ancianos y jóvenes, lloraron y lloraron por ella como si sus propios padres hubieran fallecido. Cuando el obituario llegó a la corte imperial, el emperador envió a varios funcionarios a la región y les ordenó preparar el funeral y el entierro”.  Era una mujer tan querida que su muerte no dejo indiferente a nadie.

El propio emperador se hizo cargo del entierro demostrando que esta concubina había conseguido hacer más por su imperio que muchos guerreros o nobles. La ‘señora Mei’ sigue estando presente gracias a unos restos arqueológicos que hablan de ella, pequeños trozos de la historia que nos trasladan a varios siglos antes de nuestra era. Mei fue una mujer atípica que tenía muy claro que su misión iba más allá de ser una simple concubina. Una estratega militar que enseñó a combatir a muchos hombres y se ganó la admiración del propio emperador. 500 años después su epitafio se ha convertido en uno de los más famosos de toda China.