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La influencer Carmen Estéfano sufre boicot por ser vasca y apoyar a España: «Se me han ido seguidores»

Se defiende ante las críticas por apoyar a la selección

  • Nacho Molina
  • Periodista especializado en información de corazón y televisión. Me paso la vida hablando de 'El Hormiguero', 'La Revuelta', 'Equipo de investigación', 'Pasapalabra' y me encanta estudiar las audiencias de televisión cada mañana. Tampoco me pierdo nada de las vidas famosos, influencers y cantantes.

Carmen Estéfano, influencer vizcaína con más de 540.000 seguidores, ha respondido con contundencia después de comprobar cómo una parte de su audiencia decidió dejar de seguirla masivamente por su entusiasmo con la victoria de España en el Mundial 2026. Un boicot que la propia creadora de contenido considera incompatible con la idea de tolerancia que intenta transmitir a sus hijas. Todo comenzó cuando Estéfano celebró en sus redes los éxitos de la selección española, algo que un sector de sus seguidores consideró incompatible con su origen vizcaíno. Muchos le avisaron previamente por mensaje privado de que dejarían de seguirla, a lo que la influencer respondió sin rodeos: «Quien decida irse no me tiene que avisar. Me basta con que os vayáis sin hacer ruido».

La propia Estéfano reconoció sentirse desconcertada por la situación: «¿En serio hemos llegado al punto de que me plantee que una simple camiseta puede generar rechazo?», se preguntaba, en alusión a las dudas que le generó comprarle a su hija la camiseta de la selección española, quien, paradójicamente, ya tiene «la de Cabo Verde, la del Milán, la del Barça». Fueron precisamente esas dudas las que la llevaron a inculcar a sus hijos un mensaje de «tolerancia», «respeto» y «libertad».

Quién es Carmen Estéfano

Carmen Estéfano se dio a conocer como concursante de El Conquistador del Fin del Mundo, el reality de aventuras de ETB 2 -un programa de supervivencia en mitad de la selva mucho más salvaje y duro que Supervivientes-, antes de consolidarse como una de las influencers vascas con más seguidores en redes sociales. Fue durante años pareja del que fuera portero del Athletic Club, Gorka Iraizoz, con quien tiene hijos en común. La pareja anunció su separación en 2024, y la propia Estéfano explicó entonces la naturaleza del cambio en su relación con una frase que ya se hizo viral en su momento: «Hemos roto el contrato matrimonial, pero mantenemos el de padres».

«Yo solo quiero que mis hijas crezcan sabiendo que pueden expresar lo que sienten»

En la descripción de su publicación, la vizcaína fue clara sobre el mensaje que quiere transmitir a sus hijas: «Yo solo quiero que mis hijas crezcan sabiendo que pueden expresar lo que sienten con respeto, sin miedo al juicio de los demás», escribió. La influencer negó además que ponerse una camiseta de fútbol encierre un trasfondo político o ideológico, y remató su reflexión con una frase que resume su postura: «Porque la libertad también consiste en poder ponerse una camiseta sin tener que dar explicaciones».

Pese a la polémica, Estéfano recibió un aluvión de mensajes de apoyo que contrastó con el señalamiento público sufrido durante los últimos días. En un vídeo publicado horas después, la influencer reveló que muchos vascohablantes le confesaron sentirse identificados con su postura, aunque no se atrevían a expresarlo abiertamente: «Ser vasca y pensar así no es una rareza», sentenció. «A veces, parece que una opinión representa a todo un pueblo cuando, en realidad, quienes más ruido hacen no siempre son quienes más nos representan».

La influencer Carmen Estéfano en el plató de ‘El conquistador del fin del mundo’ (Instagram).

Un alegato final en defensa de la diversidad

La también expareja de Gorka Iraizoz cerró su reflexión defendiendo la diversidad de opiniones dentro de una misma identidad: «Existen diferentes maneras de pensar y de vivir», señaló, defendiendo que esa circunstancia, lejos de «enfrentarnos», constituye una fuente de enriquecimiento mutuo. «Así que, gracias por mostrarme una vez más que se puede hablar desde el respeto, aunque no todos pensemos igual. Bienvenidos a todos», concluyó.