España

Torra amenaza a Sánchez: «Presidente, se le ha acabado el crédito»

Uno los impulsores del movimiento de la Crida es el actual presidente de la Generalitat, Quim Torra, que ha pedido a los asistentes que sigan movilizados en defensa del proceso soberanista: «No dejéis de apretarnos. Apretad, apretad».

Ha aprovechado este escenario para cargar contra el presidente del Gobierno por, a su juicio, no hacer gestos hacia Cataluña: «Señor Sánchez, así no. Por lo tanto, el crédito político del presidente Sánchez se ha acabado. Nunca renunciaremos al diálogo político, pero el crédito de Sánchez se ha acabado».

Junto con Puigdemont y Torra, el tercer impulsor de la Crida es el expresidente de la ANC actualmente en la cárcel, Jordi Sànchez, quien a través de una carta ha reivindicado la unidad del independentismo y ha lamentado que «la desconfianza y la rivalidad partidista» han debilitado en ocasiones al proyecto soberanista.

Sánchez ha argumentado que la Crida es una instrumento al servicio de una Catalunya mejor a la que están invitados a participar otros partidos como ERC, los comuns, el PDeCAT, la CUP, el PSC o personas de cualquier otro partido ya que no pedirán «renuncias a nadie».

Entre los 6.000 asistentes que, según la organización, han llenado el pabellón Nou Congost, las consignas más coreadas han sido ‘unidad’ y ‘libertad’, pero también han habido gritos contra el Rey como ‘fuera el borbón’ y ‘Ni un paso atrás’.

Al acto han asistido los consellers del Govern Elsa Artadi, Àngels Chacón, Miquel Buch, Jordi Puigneró y Damià Calvet, además de líderes de entidades soberanistas como David Saldoni (ACM) y Josep Maria Cervera (AMI) y la número dos del PDeCAT, Míriam Nogueras.

Pese a que ERC ha rechazado de plano sumarse a la Crida, ha destacado la presencia del alcalde de Montblanc Pep Andreu (ERC) y de la exdiputada del partido Maria Àngels Cabasés, y también ha tenido notoriedad la asistencia de la exconsellera y exdirigente del PSC Marina Geli.

El partido ha presentado el documento que define su estrategia política y que se resume en que avala dialogar con el Estado, pero que no renuncia ni a la desobediencia ni a cualquier «otro camino» a la independencia siempre que sea pacífico.

También ha presentado un segundo documento que recoge como se organizará la formación: por debajo de Puigdemont habrá un ‘Govern’ que ejercerá de núcleo duro de la formación; después un ‘Consejo de Representantes’ y también una ‘Asamblea’ en la que podrán participar todos los asociados.

Ahora, los 9.500 miembros ‘fundadores’ de la Crida podrán presentar enmiendas a estos dos documentos y el movimiento, que la práctica funcionará como un nuevo partido político, celebrará su «congreso constituyente» el sábado 19 enero.

La principal incógnita inmediata es cómo el PDeCAT, el aún partido de Puigdemont, se adaptará a la existencia de la Crida; este sábado, no ha acudido a la convención fundacional el líder del PDeCAT, David Bonvehí.