España
Congreso de los Diputados

Simulacro en el Congreso con mofas al PSOE: «Van a escuchar sirenas, no se inquieten, no es la policía»

Carlos Cuerpo, en mangas de camisa, esperaba con resignación la vuelta al hemiciclo

La mayoría de diputados huían del sol con sus trajes y buscaban la sombra de los árboles en la Plaza de las Cortes

El Congreso de los Diputados ha celebrado este miércoles sobre las 10:00 horas un simulacro de incendio en plena sesión de control al Gobierno de Pedro Sánchez. El secretario general del PP, Miguel Tellado, ha ironizado sobre este procedimiento en su pregunta dirigida al Ejecutivo socialista: «Van a escuchar sirenas, no se inquieten, no es la Policía».

Los diputados han abandonado el hemiciclo mientras se emitían sonidos estridentes en los pasillos y la voz de una mujer repetía que era «un simulacro».

Los representantes del Gobierno y de la Cámara Baja, que en ese momento se encontraban en plena sesión de control, han tenido que abandonar la sala y dirigirse tanto a la derecha, en dirección al patio, como de frente, en dirección a la salida principal, la que presiden dos leones del Congreso, hechos con las balas de cañón capturadas al ejército de Marruecos durante la Batalla de Wad-Ras en 1860.

Los representantes del Legislativo y del Ejecutivo han procesionado de forma diligente, siguiendo las instrucciones de los bomberos y las autoridades que se encargaban del simulacro.

La carrera de San Jerónimo se cortó al tráfico para que los diputados cruzaran con seguridad desde la acera de la Cámara Baja a la explanada frente a la sede del Legislativo. Y, finalmente, toda la comitiva de representantes públicos fue a desembocar en la Plaza de las Cortes, que se encuentra a apenas unos pasos frente al Congreso. Este es el lugar donde los turistas suelen parar para fotografiar la imponente fachada de la Cámara Baja.

Políticos, manifestantes y turistas

Este miércoles, los viandantes, que de forma habitual o por casualidad desfilaban por allí, han quedado boquiabiertos con la presencia de personas que, hasta ahora, sólo podían ver por televisión. Algunos de ellos musitaban los nombres de ministros que aún quedaban en el hemiciclo: la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz; el titular del Interior, Fernando Grande-Marlaska, o el de Agricultura, Luis Planas.

Por primera vez el Gobierno se ha entreverado con los incansables manifestantes antisanchistas, que cuentan con los dedos de una mano, que pertinazmente continúan acudiendo cada miércoles a protestar contra la administración socialista. Todo ello se ha producido sin ningún altercado.

El buen orden lo aseguró la presencia de Policía Nacional y de miembros del Congreso que portaban unos chalecos reflectantes y que se imbricaban entre periodistas, políticos, manifestantes y turistas estupefactos.

Todo ello en un Madrid donde el sol golpeaba por la mañana de un caluroso día donde se alzarían temperaturas por encima de los 30 grados. Tanto es así que el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se ha quitado la chaqueta que portaba durante la sesión de control. En la Plaza de las Cortes se quedó en mangas de camisa y remangado a la espera de que terminasen los apenas 20 minutos que duraba el simulacro. La mayoría de diputados, con sus trajes y chaquetas, huían del sol y buscaban la sombra de los árboles en la Plaza de las Cortes.

Quien no ha participado en este simulacro es Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno se encuentra este miércoles en Ciudad del Vaticano, donde mantenía una audiencia con el Papa León XIV. El dirigente socialista no ha participado en la sesión de control al Gobierno en un momento clave, tanto por la imputación del descrito como «faro moral de la izquierda», el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, como por la actuación de la Unidad Central Operativa (UCO) en la sede nacional de su partido, en la madrileña calle de Ferraz en una investigación sobre su presunta financiación irregular.

Simulacro «para incendios del PSOE»

Un diputado del PSOE corría del sol y aseguraba que iba a «buscar la sombra» ante la incidencia de los rayos solares. Otro representante popular ironizaba con que el Congreso y su presidenta, la socialista Francina Armengol, estaban preparándose «para los incendios» que azotarían al Ejecutivo y al partido con sede en Ferraz.

Las cámaras se acercaban a los portavoz habituales de los principales partidos del Gobierno y de la oposición. Sin embargo, la mayoría declinaba amablemente participar en entrevistas y aprovechaba el momento para charlar, fumar o preparar sus futuras intervenciones.

Alrededor de las 10:30 horas, la sesión de control se ha reanudado en el hemiciclo, después de media hora en la que la señal del canal oficial del Congreso apuntaba al techo de la Cámara Baja, donde hace 45 años, los disparos del golpista teniente coronel Antonio Tejero marcaron para siempre el hemiciclo. Y la actividad parlamentaria ha vuelto de la misma manera en la que terminó. Con alusiones al simulacro.

«Yo creo que esto no ha sido un simulacro de incendios sino un blanqueamiento de las vergüenzas de su Gobierno, porque ustedes tienen a la Guardia Civil en las sedes de su partido», ha asegurado Sofía Acedo en su pregunta al ministro del Interior.