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Sánchez saca partido a la guerra: prepara un ‘escudo social’ como en la pandemia para reflotar su gestión

Buscará la complicidad de la UE para evitar un expediente de déficit excesivo

  • Esther Jaén
  • Corresponsal política en OKDIARIO. Colaboradora y analista política en radio y televisiones. Te leo en esther.jaen@okdiario.com

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya ha puesto a trabajar a su equipo para adaptar medidas económicas que puso en marcha durante la pandemia o al inicio de la guerra en Ucrania, ahora con motivo de la guerra en Irán. Tras entonar el «no a la guerra» públicamente, Sánchez trata de matar dos pájaros de un tiro: poner en marcha un «escudo social», con medidas para paliar la crisis económica que estima va a provocar el conflicto en Irán y sortear, de paso, la apertura de un posible expediente de déficit excesivo en la Unión Europea (UE), pese a seguir endeudándose.

Entre las medidas que contempla el equipo económico de La Moncloa están las ayudas a la factura eléctrica, que en su día planteó Sánchez ante la UE, tras el estallido de la invasión de Rusia a Ucrania, la llamada «excepción ibérica», que permitía topar el precio del gas y contener así el precio del recibo de la luz, mientras estuvo en vigor.

Los asesores económicos de Sánchez estudian también la posibilidad de rebajas del tipo de IVA aplicado a alimentos de primera necesidad y otros productos considerados necesarios y sobre los que se prevé que impacte la previsible crisis económica provocada por el aumento del precio del petróleo.

En el abanico de medidas que estudian en el gabinete de Sánchez, se barajan también posibles subvenciones al carburante para determinados sectores económicos que se verían directamente afectados por los previsibles efectos del conflicto bélico en el golfo Pérsico, así como otros sectores que puedan verse impactados por cualquier movimiento del presidente Donald Trump que perjudique las relaciones comerciales entre España y Estados Unidos.

Todas estas ayudas, subvenciones e incluso bonificaciones, tienen, sin embargo, un fuerte impacto en las cuentas públicas que, tras tres años de prórrogas presupuestarias, provocan ya suspicacias e incertidumbre en la UE y sospechas de que España podría incurrir en un déficit excesivo, contra el que la UE debería intervenir.

Algunos de los altos funcionarios del Estado consultados por OKDIARIO estiman que 2027 será un año clave para la economía española, por la desaceleración del crecimiento económico y porque los créditos adicionales con los que se maneja el Ejecutivo «no van a dar más de sí» y habrá que seguir pidiéndolos «para pagar intereses y para rebajar deuda».

Por eso, la guerra en el golfo Pérsico es para Sánchez una «excusa perfecta» para desplegar su paraguas social y tratar que la UE lo autorice y permita, por otra parte, flexibilizar los objetivos de déficit de cara al futuro, con motivo de la puesta en marcha de todo el gasto que provocarán las ayudas sociales que prepara Sánchez.

Para los más suspicaces, todas las medidas que están barajando en el Palacio de la Moncloa tienen como objetivo ser implementadas en breve, en este año 2026 marcadamente electoral, en el que se celebran varios comicios autonómicos y, pese a que Sánchez lo descarta oficialmente, podría ser también año de adelanto de las elecciones generales.