España
Iglesias en el CNI

Sánchez libra a Iglesias del examen para acceder al CNI: no rendirá cuentas de sus vínculos con Venezuela

El vicepresidente y líder de Podemos debería haber enviado por escrito al Centro Nacional de Inteligencia un relato exhaustivo de sus vínculos con gobiernos de otros países

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, se sentará en las reuniones de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos de Inteligencia (CDGAI) como miembro de pleno derecho. El líder de Podemos tendrá acceso a información reservada del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Y lo hará sin tener que rendir cuentas sobre sus vínculos con Venezuela o Irán, ya que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le ha facilitado la obtención de la Habilitación Personal de Seguridad sin someterse al minucioso examen de la Oficina Nacional de Seguridad.

Iglesias, tal y como ha podido confirmar OKDIARIO de fuentes de la seguridad del Estado, ya tiene «toda su documentación en regla» de cara a poder acceder a la información reservada que el CNI aporte a la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos de Inteligencia. Un organismo de control de los servicios de inteligencia al que Pedro Sánchez ha dado acceso a su vicepresidente segundo.

Iglesias ha obtenido el ‘visto bueno’ del propio CNI para poder conocer y manejar información clasificada que obre en manos de los servicios de inteligencia y que se presente en esa comisión gubernamental. Lo ha hecho gracias a una ‘vía exprés’ que le ha evitado pasar por los trámites perceptivos que requiere un permiso de estas características, la llamada Habilitación Personal de Seguridad. Un ‘sello’ que necesita cualquier funcionario, del más bajo al más alto nivel, que requiera manejar información sensible.

Iglesias, avalado por Sánchez

Este «procedimiento abreviado» por el que Iglesias recibe el visto bueno del CNI se basa en una solicitud-orden personal del presidente del Gobierno cursada ante la secretaria de Estado Directora del CNI, Paz Esteban, nombrada el pasado 31 de enero -ocupaba el puesto de forma interina tras la marcha del ex director, Félix Sanz Roldán-. Es decir, la petición de Sánchez funciona en la práctica como un ‘aval’ de alto nivel y viene a representar que la figura del presidente confía en el vicepresidente y responde por él.

Esta vía ha permitido a Iglesias saltarse el trámite de evaluación de la Oficina Nacional de Seguridad, un organismo perteneciente al CNI cuya misión es valorar individualmente a cada candidato que requiera acceder a información clasificada. Un ‘examen’ que se le antojaba complejo de superar al vicepresidente segundo, en vista de las preguntas que contiene y las implicaciones que podrían conllevar sus respuestas.

Relaciones con Venezuela o Irán

Según era perceptivo, el líder de Podemos debería haber enviado por escrito al CNI, vía ONS, un relato exhaustivo de sus vínculos con gobiernos de otros países. Un completo «Cuestionario Avanzado de Seguridad» que incluye preguntas sobre sus relaciones con «personas de países que no sean miembros de OTAN/UE  o con gobierno/servicios de inteligencia europeos».

Cuestionario de Seguridad del CNI.

Ni siquiera Iglesias oculta su pasado reciente de colaboración -laboral en algunos casos- con el régimen de Irán, para el que trabajó a través de su televisión Hispan TV, las colaboración con el Gobierno ecuatoriano de Rafael Correa a través del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) o los pagos que pueda haber recibido Podemos y sus fundadores por parte del régimen chavista de Venezuela a través de la Fundación CEPS o los que haya recibido por parte de la Bolivia de Evo Morales.

No era ese el único punto peliagudo al que debía hacer frente Iglesias en su ‘examen’: debía relatar también si había pertenecido en algún momento de su vida a «organizaciones en contra del orden constitucional de España» o cualquier «aspecto susceptible de ser usado como objeto de presión».

Además, la ONS advierte a los candidatos ante posibles mentiras u omisiones al respecto:»La falta de aportación de la información se podrá interpretar como una ocultación y puede tener como consecuencia la denegación de la solicitud de HPS».

Sin «informe valorativo»

Con toda esa información recogida en una ‘Declaración Personal de Seguridad’, que Iglesias ha eludido aportar gracias a la mediación de La Moncloa, la ONS debería haber elevado un «informe valorativo» a la dirección del CNI, y es esta quien habría estampado su sello tras analizar las conclusiones.

No se trata de un informe vinculante, explican las fuentes consultadas por OKDIARIO, ya que la decisión final la tiene la dirección del Centro Nacional de Inteligencia. Pero «suele respetarse de forma escrupulosa en el caso de que la evaluación del candidato muestre algún riesgo, aunque sea el mínimo», explican estas fuentes.

Declaración Personal de Seguridad, el trámite para acceder a secretos del CNI que ha eludido Iglesias gracias a Sánchez.

En pleno estado de alarma

Este no era el único escollo que tenía Iglesias para poder sentarse en la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos de Inteligencia. La Ley vigente tampoco recogía la posibilidad de que hubiese más de un vicepresidente en dicha reunión, además de los ministros de Interior, Defensa, Economía y Exteriores, el secretario de Estado de Seguridad y el propio director/a del CNI.

Esto quedó solucionado, también por vía exprés, el pasado 17 de marzo. El Gobierno de Sánchez incluía en el Real Decreto del estado de alarma una disposición final segunda por la que se modificaba la Ley 11/2002, de 6 de mayo, que regula el CNI.

Modificación de la Ley del CNI en pleno estado de alarma para incluir a Iglesias en la CDGAI.

De esta forma, el Gobierno incluía el plural en «LOS vicepresidentes designados por el Presidente» en lugar de «EL vicepresidente designado por el Presidente», dando pie a la presencia de Iglesias junto a Carmen Calvo (que preside la Comisión).

Iglesias se estrena este otoño

El pasado mes de febrero, en plena polémica por la inclusión de Iglesias en esta comisión de control de los servicios de inteligencia, el vicepresidente segundo aseguró que «hay algunos que parece que les molesta cómo funciona la democracia». Y advirtió que, pese a las críticas y el rechazo de la oposición, se sentaría en esa comisión: «Me corresponde estar y asumir esa responsabilidad».

Pese a que el calendario político se ha modificado por el estado de alarma y la pandemia provocada por el Covid-19, la CDGAI tiene previsto reunirse este otoño, presumiblemente en septiembre, para presentar al Gobierno su primer borrador con los objetivos y necesidades de la inteligencia española de cara a 2021. Y ahí estará Iglesias.