España
Crisis del coronavirus

Sánchez despreció su propio informe de Seguridad Nacional: los virus son un desafío «de primer orden»

Coronavirus: última hora del Covid-19 y la desescalada, en directo

  • Luz Sela
  • Periodista política. En OKDIARIO desde 2016. Cubriendo la información del Congreso de los Diputados. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela. Antes, en COPE, ABC Punto Radio y Libertad Digital.

Pedro Sánchez no sólo desoyó los avisos de los organismos internacionales, como la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) o el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, que advertían del potencial de la epidemia de coronavirus. O la Estrategia de Seguridad Nacional de 2017. O el informe anti-pandemias elaborado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que instaba a evitar eventos masivos. También desoyó el informe de 2018 de Seguridad Nacional, en el que las pandemias figuraban como un reto urgente.

«La detección de la circulación de microorganismos y la transmisión de enfermedades constituyen desafíos de primer orden», se destaca en el informe, aprobado el 15 de marzo del año pasado. En diciembre se conocían los primeros casos de una neumonía de origen desconocido en la ciudad china de Wuhan.

El informe se basa en buena medida en los pilares de la Estrategia de Seguridad Nacional elaborada por el Gobierno de Mariano Rajoy, pero aceptada por Pedro Sánchez -fue Iván Redondo, director del gabinete de Presidencia, quien la defendió en el Congreso- y actualiza los retos.

En el capítulo referido a las epidemias y pandemias, el informe señala que es «un reto importante reforzar las labores de vigilancia y control por parte de los servicios de sanidad exterior como autoridad sanitaria en los puntos de entrada». Porque «hay determinadas infraestructuras y zonas especialmente vulnerables, como son los puertos, los aeropuertos y las fronteras terrestres, en las que es esencial contar con capacidades para detectar y reaccionar ante cualquier riesgo sanitario».

«Las situaciones de riesgo asociadas a enfermedades infecciosas han venido de la mano de un cambio global rápido», se advierte en otro momento. Algunos de los objetivos marcados son «mantener y mejorar los sistemas de vigilancia y control del Ministerio de Defensa, así como la gestión y comunicación de alertas, en estrecha coordinación con organismos nacionales e internacionales».

Planes de respuesta

El informe señala que «ante la imposibilidad de eliminar por completo el riesgo es necesario reducir la vulnerabilidad de la población y desarrollar planes de preparación y respuesta ante amenazas y desafíos sanitarios».

Y se destaca especialmente el impacto de la entrada de viajeros procedentes de otros países, teniendo en cuenta que España es «un país que recibe más de 82 millones de turistas al año, con puertos y aeropuertos que se cuentan entre los de mayor tráfico del mundo y un clima que favorece cada vez más la extensión de vectores de enfermedades». Por ello, «no está exenta de amenazas y desafíos asociadas a enfermedades infecciosas tanto naturales como intencionadas».

En octubre de 2018, apenas cuatro meses después de que Sánchez llegase a La Moncloa vía moción de censura, su director de Gabinete, Iván Redondo, destacaba en el Congreso de los Diputados la importancia de la «detección precoz» en el caso de pandemias, además de la «necesaria comunicación adecuada de la información». 

Redondo, mano derecha del presidente del Gobierno y el verdadero poder en la sombra en La Moncloa, dirige ahora el llamado «grupo de desconfinamiento progresivo», que diseña la salida del estado de alarma.

Redondo destacó en su intervención la «visión anticipatoria y de previsión» de la estrategia y avisó sobre la «complejidad de las amenazas y desafíos a los que tenemos que hacer frente en un mundo interrelacionado e interconectado». «La anticipación y capacidad de resistencia y recuperación son principios básicos que han de orientar la política de seguridad nacional», aseveró en la sesión de la Comisión Mixta de Seguridad Nacional.

Insistió también en la necesidad de «estar preparado para liderar acontecimientos y anticipar desafíos».