España

Los Mossos activan un plan para proteger sedes judiciales y de los partidos de la ‘kale borroka’ separatista

Los Mossos d’Esquadra protegerán desde este miércoles edificios judiciales y las sedes de los partidos ante la escalada de violencia callejera protagonizada por los denominados Comités de Defensa de la República (CDR)

El plan que se activa mañana trata de garantizar el orden público e incluye medidas de protección de edificios judiciales, europeos así como las sedes de partidos políticos y de la administración del Estado, ante la previsión de protestas a partir de este mes en Cataluña.

Según han informado fuentes policiales, el plan operativo, bautizado como «Minerva», tiene como objetivo extremar las medidas de prevención y reacción ante las actos de protesta, concentraciones y manifestaciones que puedan convocarse en las próximas semanas.

La policía catalana ha puesto en marcha este plan operativo, tras los incidentes ocurridos en los últimos días en Cataluña en las protestas por la detención del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont en Alemania, a raíz de la euroorden dictada por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena.

La escalada de violencia puesta en práctica por los CDR organizados por la CUP ha provocado escenas como la que se vivió el pasado 25 de marzo ante la subdelegación del Gobierno en Lérida. Allí, miles de personas intentaron entrar por la fuerza en el edificio, los agentes de la policía autonómica se vieron obligados a realizar disparos al aire para intentar expandir una zona de seguridad ante la puerta del edificio.

Desde el fin de semana los CDR capitalizan las acciones violentas en toda Cataluña. Cortes de carretera, boicot a los peajes en las autopistas así como todo tipo de sabotajes y ataques. Como desveló OKDIARIO, el plan de los radicales independentistas es mantener en todo momento a la Policía y los Mossos ocupados, así como provocar una revuelta social que desemboque en una huelga general en toda Cataluña.

Además de las carreteras, los peajes y las sedes del Gobieno, los CDR tienen el punto de mira puesto en otras infraestructuras clave, como el Puerto de Barcelona o la red ferroviaria de mercancías.