España
Ofensiva de Marruecos

Moncloa admite el uso de «olas incontroladas de inmigrantes» para «desestabilizar» España mientras aplaude a Marruecos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha referido a la avalancha de inmigrantes en Ceuta como «un ataque a la integridad de España» pero, en cualquier caso, ha querido desvincular a Marruecos, destacando su «cooperación» en las labores de repatriación. Para el Gobierno, el motivo de la crisis migratoria es la «lectura interesada» por parte de las «mafias» de la reciente sentencia del Tribunal Supremo que prohíbe las devoluciones en caliente de los inmigrantes que lleguen por mar. La insistencia del Gobierno en proteger a las autoridades marroquíes choca con las denuncias de policías y guardias civiles, que advierten de su «absoluta pasividad», permitiendo que decenas de miles de personas accediesen esta semana a nado a territorio español. Otras fuentes policiales hablan incluso de una «guerra híbrida» por parte de Marruecos, un instrumento de presión y chantaje contra España. Y así lo reconoce el propio Gobierno en la última Estrategia Nacional de Seguridad Marítima, en la que se recogen las principales amenazas para el país.

«Estrategias híbridas»

«Las estrategias híbridas ocupan el centro conceptual del mapa de riesgos. Estas acciones coordinadas están dirigidas a explotar las vulnerabilidades de los Estados y sus instituciones mediante el uso de la desestabilización política, la coerción económica, la inmigración irregular y la presión por la dependencia energética del exterior», se apunta en el documento, firmado en el BOE por el ministro Félix Bolaños.

Dentro de esas «estrategias híbridas» destacan «las olas incontroladas de inmigración irregular». «Un reto que requiere la búsqueda de sinergias entre la actuación en el seno de la Unión Europea y acciones bilaterales en las zonas de mayor interés estratégico para España».

Para afrontarlo, en la Estrategia de Seguridad Marítima -que fue aprobada por el Consejo de Seguridad Nacional en 2024- se insta a reforzar el control de la inmigración, «mediante la modernización de la flota y los sistemas de vigilancia costera y en puerto con nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial», además del empleo de «unidades de vehículos aéreos tripulados de forma remota (drones) que contribuirán a estas funciones clave para el ejercicio de la acción del Estado en la mar».

Que Marruecos llevaba días viendo cómo cientos de inmigrantes trataban de acceder a territorio español lo constatan los agentes en Ceuta. También, su permisividad.

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, denunció este sábado que la crisis «no era imprevisible». «Tenemos el derecho a que el Gobierno nos diga si conociendo lo que iba a pasar, por qué no actuó», afirmó en una comparecencia desde Ceuta junto al presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas.

Feijóo recordó que ya «antes de esta semana» el presidente ceutí «pidió que se reforzasen los medios ante la avalancha que se iba a producir en Ceuta», cuando «ya habían entrado de forma irregular más de 1.500 personas».

Igualmente, se refirió a «indicaciones que acreditan que el Gobierno tenía conocimiento de lo que se iba a producir y no hizo caso, no hizo nada».

«Esto debe explicarlo el Gobierno. Sánchez dijo que le había cogido por sorpresa, yo no me lo creo. No me creo que hayan fallado todos los servicios de información de mi país, todas las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y que no hubiéramos previsto que se dirigían hacia aquí 60.000 personas. Es imposible no saber que un contingente tan grande como éste se estaba dirigiendo hacia Ceuta desde hace varios días», aseveró el dirigente popular.

Sánchez, en su lugar, culpa de la invasión a la sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente de inmigrantes. No obstante, la misma sentencia incide en que «nada impediría que, de establecerse elementos de contención en el mar para proteger la línea fronteriza, pudiera ser de aplicación la referida disposición adicional décima a quienes pretendieran cruzar irregularmente la frontera superando esos elementos de contención marítimos». Es decir, el Gobierno podría haber actuado de forma preventiva para evitar la avalancha instalando dichas barreras. De hecho, este sábado se han colocado boyas en el espigón de El Tarajal para facilitar la aplicación de los rechazos en frontera.