España
4.123 dosis por millón de habitantes para Cataluña frente a 3.669 para Madrid

Illa da un 12% más de vacunas a los catalanes que a los madrileños en su arranque de campaña electoral

La última adjudicación de vacunas comunicada en la era de Salvador Illa como ministro de Sanidad ha dejado constancia de la forma de actuar del ya en exclusiva candidato socialista en las elecciones catalanas del próximo 14 de febrero. El informe de entrega recoge las vacunas adjudicadas el pasado miércoles 20 de enero. Y ese día, el número de vacunas puestas a disposición de los catalanes fue un 12,3% superior al destinado a los madrileños.

El inventario de vacunas entregadas el 20 de enero muestra el destino de 31.200 dosis a Cataluña y de 24.375 a la Comunidad de Madrid. La cifra numérica es relevante, pero mucho más si se pondera por el peso de la población en cada territorio. Así, los catalanes recibieron ese día 4.123,7 dosis por millón de habitantes, y los madrileños un total de 3.669,8 vacunas medidas en los mismos términos. La diferencia es notable: el envío de vacunas fue un 12,36% superior a Cataluña en términos ponderados por la población.

La decisión es doblemente curiosa. Y es que, no sólo supone una discriminación a Madrid y un privilegio para el terreno electoral que tiene que votar en breve si eleva o no a la Presidencia regional a Salvador Illa. Es que, además, supone un notable incremento de ese doble factor, justo en la última entrega publicada antes de que el ya ex ministro abandonase su cartera.

Así, la entrega de vacunas de los días 13 y 14 de enero fue menos obscena en la discriminación: en esas fechas se adjudicaron ya vacunas de Pfizer y de Moderna -de ahí la doble fecha-. En total, se entregaron 59.475 dosis de Pfizer con destino la población catalana y otras 5.800 de Moderna. Resultado: 8.627,4 por millón para Cataluña. En el caso madrileño, las cifras fueron menores: se destinaron 48.750 dosis de Pfizer y 4.700 de Moderna para la población de la Comunidad de Madrid. Resultado: 8.047,2 por millón de habitantes. Y eso supone que la discriminación en esa entrega fue de un 7,20% a favor de Cataluña.

Traducido: en la entrega de vacunas del día 20 de enero el premio a Cataluña fue en aumento: pasó de ese 7,20% de privilegio, a un 12,36%.
Todo un alarde que, es de suponer, será valorado por los futuros votantes del PSC e Illa.

La mitad de las dosis a Madrid

Hay que recordar que el Ministerio de Sanidad comunicó la semana pasada a la Comunidad de Madrid, presidida por Isabel Díaz Ayuso, que esta semana tan sólo recibiría la mitad de las dosis de la vacuna que estaba previsto entregarle. De las 90.000 dosis que ya esperaba el sistema sanitario madrileño, tan sólo llegarían en torno a 45.000. La mitad. El resto, según le comunicó el departamento de Illa a Madrid, serían derivadas a otras comunidades que no previeron posibles cortes de suministros y se han quedado sin reservas para inocular la segunda dosis.

Pero todo ello aludía a la presente semana. No a la del día 20, donde se demuestra que ya se pudo ver el castigo a Madrid y el premio a Cataluña, el nuevo terreno electoral de Salvador Illa.

Madrid no sale de su asombro: tras denunciar el pasado jueves en la Asamblea la situación de parálisis en la que se encuentra el plan de vacunación regional por culpa del Ministerio de Sanidad, desde el departamento que dirigía Illa les han confirmado que las irregularidades se alargarán al menos una semana más.

Es precisamente esa estrategia de previsión y garantía de la segunda dosis -llevada a cabo por la Comunidad de Madrid- a la que Sanidad se ha agarrado para perjudicarla en el reparto de la pasada y la presente semana. De esta manera, las comunidades que se lanzaron a una guerra de cifras por vacunar en las primeras semanas a cuantas más personas mejor, se ven recompensadas por el Ministerio de Sanidad. En cambio, territorios como Madrid ven ralentizada su campaña por pecar de previsión. «El Ministerio está penalizando a quienes habían planificado bien», recalcaron desde la Comunidad.

Profundo malestar

El pasado jueves, de hecho, la Comunidad de Madrid mostró su profundo malestar con el «mal hacer» del Ministerio de Sanidad, que al entregar tan sólo la mitad de las dosis de la vacuna previstas ha provocado que se tenga que suspender la vacunación de sanitarios de primera línea contra el Covid.

Sanidad vuelve, así, a perjudicar a Madrid, alegando que todo es consecuencia de las dificultades que está encontrando el laboratorio Pfeizer, productor de la vacuna mayoritaria que hoy se inocula en España, para entregar a tiempo las dosis prometidas.

Según el fabricante, los retrasos se originan en las obras de adecuación de una de sus plantas de Bélgica. El suministro sólo se ha visto afectado en Europa, mientras en Estados Unidos continúa sin percances.

Los efectos de esta decisión del Gobierno de Pedro Sánchez tienen graves efectos para la operatividad del sistema sanitario madrileño. Los viales derivados a otras regiones iban destinados a finalizar la campaña de vacunación entre los sanitarios que luchan en primera línea contra el coronavirus.

Planes de vacunación paralizados

Al faltar las dosis necesarias, explican fuentes de la Comunidad, la región ha tenido que paralizar los planes de vacunación en su red hospitalaria y posponerlos hasta que haya suficientes dosis como para asegurarles la segunda inoculación. La que les inmunizará de cara a su labor profesional, por la que se han convertido durante la pandemia en el colectivo social con mayor índice de contagios en el entorno laboral.

No es la primera vez que el Gobierno que preside Isabel Díaz Ayuso denuncia una situación similar por parte de Sanidad. En diciembre, nada más conocerse el reparto inicial de dosis, Madrid constató que el departamento de Illa le dejaba sin 2 de cada 3 de las vacunas prometidas.