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Iglesias especula con la VPO de su madre: quiere mantenerla vacía para venderla en 2029

Pablo Iglesias, después de la compra del casoplón en la Sierra de Madrid, ahora se dedica a especular en el mercado inmobiliario. Y, además, lo hace con una Vivienda de Protección Oficial (VPO): quiere mantener cautivo el piso social que pertenece a su madre para venderlo a partir de 2029.

Se trata de un VPO situada en la madrileña calle de Ramón Pérez de Ayala. El piso se hizo famoso porque el dueño del casoplón y la finca de Galapagar -de más de 600.000 euros- decidió retratarse en ese inmueble antes de las elecciones generales de 2015 para demostrar lo pobre que era y lo digno que era su partido como representante de los más desfavorecidos.

Pues bien, esa vivienda, según los contratos inscritos en el Registro de la Propiedad a los que ha tenido acceso OKDIARIO está limitada en su venta hasta el año 2029, precisamente, por ser una vivienda social. Es más, si “el comprador” no “ocupa habitual y permanentemente la vivienda”, el incumplimiento del contrato “dará lugar a la resolución de la venta”.

La vivienda, pese a todo ello ha permanecido vacía en infinidad de ocasiones. Y estos concretos momentos, Pablo Iglesias vive en Rivas a la espera de terminar las reformas de su mansión de lujo en Galapagar. Y su madre –propietaria y compradora del piso social– cuenta con otro inmueble en la Avenida de la Albufera de Madrid, con piscina y zonas verdes.

Y ello, pese a que, para dar la apariencia de ocupación, el buzón de la vivienda social en cuestión sigue mostrando el nombre de Pablo iglesias y su madre -María Luisa Turrión- en el portal de la vivienda.

Pero, pese a todo ello, los Iglesias han decidido no comunicar la situación del piso a la Comunidad de Madrid, con lo que quieren esperar hasta que se pase el plazo de catalogación de la vivienda como social –2029– momento en el cual el inmueble se libera de sus cargas y, por lo tanto, pueden unirlo al famoso patrimonio familiar o “herencia” –como lo calificó Pablo Iglesias– que “ayudará” a pagar el casoplón de Galapagar, tal y como afirmó en su Facebook el líder de Podemos.

Es más, Pablo e Irene aseguraron que ellos podían comprarse la mansión porque ellos no «especulaban». Pero tampoco eso es verdad.

Patrimonio inmobiliario

El Registro de la Propiedad deja muy clara la situación y condiciones de la vivienda de Ramón Pérez de Ayala. Y es que “esta finca ha obtenido la calificación objetiva de vivienda social en virtud de las resoluciones de fechas 26 de octubre de 1979 y 14 de septiembre de 1979 […]”, gracias a lo cual, la familia de Pablo Iglesias pudo disfrutar de un piso pensado para la gente con menos recursos y a un precio subvencionado.

Pero esa calificación, precisamente porque está pensada para beneficiar a los más necesitados y no a líderes políticos que se compran casas de lujo y cobran sueldos de diputado y líder político, limita la posibilidad de vender o de hacer operaciones de especulación con la vivienda. Y lo hace “teniendo la calificación [de vivienda social] una vigencia de cincuenta años, según consta por nota al margen de la inscripción 1ª de fecha 12 de febrero de 2008”. Es decir, que su limitación se libera a partir de 2029.

Pero la familia de Iglesias tiene un problema. Y es que debe vivir “permanentemente” en la casa para no verse obligados a revender al parque público de vivienda social un piso que, obviamente, no necesitan. Por eso lo pretenden mantener vacío y sin comunicar hasta que llegue el año 2029, momento en el que, si nadie lo evita, un piso que necesita una familia sin recursos pasará a engordar el patrimonio hereditario de la familia iglesias de un millón de euros. Y un patrimonio que, como él mismo dijo, “ayudaría” a pagar el casoplón de Galapagar.

«La herencia ayudará», dijo Iglesias en una carta remitida a la militancia a través de Facebook. La madre del líder de Podemos, María Luisa Turrión es abogada de CCOO jubilada e hija de Manuel Turrión de Eusebio, histórico líder del PSOE. Y no es este el único inmueble que acumula. Pablo, como hijo único, recibirá sus bienes en herencia. Y ella dispone de cuatro inmuebles a su nombre. Uno, el piso de 80 metros cuadrados en la Avenida de la Albufera, con zonas ajardinadas y piscina. Dos, una plaza de garaje. Tres, un local comercial de 32 metros cuadrados en la Carretera de Vicálvaro. Y, cuatro, el piso social de Ramón Pérez de Ayala.

La herencia de Iglesias también estará integrada por los bienes de Francisco Javier Iglesias Peláez, su padre, inspector de trabajo jubilado. Él tiene un piso en el centro de Zamora y un apartamento de 66 metros cuadrados en el madrileño barrio de Salamanca.