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Hantavirus

El hantavirus lía al Gobierno: Robles y Mónica García chocan por la cuarentena de los pasajeros del crucero

El PP pide la comparecencia "urgente" de Mónica García en el Congreso por el hantavirus

Hantavirus en el MV Hondius en directo: seguimiento del brote y últimos contagios confirmados

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha asegurado este jueves que el Gobierno cuenta con «los instrumentos legales suficientes» para adoptar las medidas necesarias que permitan «proteger la salud pública», en referencia a una potencial cuarentena de obligado cumplimiento para los pasajeros españoles que desembarquen del crucero del brote de hantavirus, el MV Hondius. Estas palabras de García evidencian el choque en el Gobierno, horas después de que la ministra de Defensa, Margarita Robles, afirmara que la cuarentena prevista en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid, tendrá carácter «voluntario».

«Tenemos los instrumentos legales, lo cual no significa que, obviamente, yo estoy convencida de que tanto las familias como los pasajeros van a ser responsables y van a querer estar vigilados y controlados en materia de cuidado de su propia salud y también en materia de cuidado de la salud pública», ha señalado Mónica García, quien ha apelado al «sentido común» y a la «responsabilidad» de los pasajeros y de sus familias en el cuidado de su propia salud y de la salud pública.

Estas declaraciones adquieren especial relevancia por su contradicción con las de Margarita Robles, quien habló de carácter «voluntario» a la hora de valorar la cuarentena prevista, que se llevará a acabo en un «avión militar especialmente medicalizado con las medidas de seguridad necesarias para que no haya ningún tipo de contagios».

«Puesto que es una medida privativa de libertad y que exige estar durante el tiempo de la cuarentena privado de libertad en una habitación, hay que dar un consentimiento para ello», añadió Robles, quien subrayó que los afectados son «asintomáticos» y permanecerán en «habitaciones individualizadas» siempre y cuando «voluntariamente quieran».

Asimismo, la ministra de Defensa, tras dejar constancia de que se tomarán «todas las medidas de prevención» para los pasajeros y para el personal sanitario que les atienda, precisó que, al tratarse de personas sin síntomas, el aislamiento no se realizará en una unidad de infecciosos como las destinadas a patologías de alta gravedad, «como es la unidad del Ébola».

El plan para el traslado de los afectados desde Canarias hasta la Base Aérea de Torrejón de Ardoz, está coordinado por el Ministerio de Defensa junto al Ministerio de Sanidad, cuyas titulares chocan a la hora de pronunciarse en los medios sobre la hoja de ruta. Mientras Margarita Robles incide en la voluntariedad y la necesidad de «firmar un consentimiento informado» para someterse a la cuarentena, Mónica García, en declaraciones en la Cadena Ser, presume de contar con los «instrumentos legales suficientes» para que el Gobierno obligue a los pasajeros del crucero con hantavirus a cumplir el proceso.

El PP pregunta si «hay alguien al volante»

El Partido Popular ha pedido la comparecencia urgente de Mónica García en el Congreso por el hantavirus y Ester Muñoz, portavoz de los populares en el Congreso, ha valorado la gestión del Gobierno sobre el brote de hantavirus que afecta a 14 españoles, y ha dicho que la repatriación voluntaria que plantea Margarita Robles indica que no hay «nadie al volante» en el Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez.

Cuca Gamarra, vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, ha utilizado la misma expresión para opinar sobre el tema. «¿Pero hay alguien al volante?», ha espetado, en las redes sociales. Borja Sémper, portavoz nacional de los populares, ha indicado también en el Congreso que «parte del problema» de lo que están viendo es que «el propio Gobierno discrepa entre él» sobre la cuarentena.

Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, también se ha pronunciado, resaltando la «confianza» de su Gobierno en la sanidad madrileña y en el Hospital Gómez Ulla. Sin embargo, no está de acuerdo en desconocer «por qué es Madrid o bajo qué criterio», y critica «el descontrol que hay dentro del Gobierno» asegurando, como sus compañeras de formación, que «no hay nadie al volante nunca».