España
Independentismo catalán

La Eurocámara pide investigar los vínculos de los golpistas catalanes con el Kremlin

El Parlamento Europeo ha pedido investigar el vínculo entre el independentismo catalán y el Kremlin. Lo ha hecho en el marco del informe sobre desinformación e interferencias extranjeras en procesos democráticos en la Unión Europea, un documento en el que, además del caso de los golpistas, se mencionan intentos de manipulación como el detectado en el referéndum del Brexit o en las elecciones presidenciales francesas de 2017.

El informe, que fija su atención sobre las investigaciones que señalan contactos regulares entre funcionarios rusos y un grupo de secesionistas catalanes, exige «una investigación en profundidad», dados los «constantes» intentos de Rusia de «explotar cualquier asunto para promocionar inestabilidad interna y desunión en la Unión Europea».

Además, la Eurocámara pide vigilar las relaciones «inapropiadas» entre partidos políticos y Rusia, así como poner coto al vínculo prohibiendo la financiación extranjera de formaciones políticas europeas.

Relaciones con Rusia

Tal y como publicó OKDIARIO, la Guardia Civil de Cataluña entregó en el verano de 2021 un informe en el Juzgado de Instrucción número 1 de Barcelona en el que se recoge toda la información del teléfono móvil de Josep Lluís Alay Rodríguez, profesor de Historia de la Universidad de Barcelona, independentista catalán y mano derecha del ex presidente de la Generalitat catalana Carles Puigdemont. Un documento que arroja datos como, por ejemplo, la relación del ex president fugado y los independentistas catalanes con políticos rusos.

El propio Alay llegó a admitir en una entrevista de televisión que viajó a Rusia y habló de «asuntos que interesan a la creación de un Estado independiente en un futuro». Estas declaraciones se producían después de que el diario The New York Times publicara que el jefe de gabinete de Puigdemont contactó con mandos de los servicios secretos rusos, funcionarios vinculados a las llamadas guerras híbridas y conocidos miembros del crimen organizado para buscar ayuda política y financiera para el procés. Según señaló entonces Alay, dichas relaciones «no son ningún delito».

No obstante, la injerencia rusa en Cataluña ha estado desde los albores del 1-O en el foco de los investigadores. Ahora, el Parlamento Europeo se suma a la petición de investigar a fondo los vínculos entre los independentistas y el Kremlin, dado el peligro que estas relaciones pueden suponer para los procesos democráticos de la Unión Europea.