Errejón, que cobró una beca sin trabajar, apoya el Estatuto del Becario: «Se acabó lucrarse de ellos»
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El líder de Más País, Íñigo Errejón, apoya el Estatuto del Becario impulsado por la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. Sin embargo, se olvida de que recibió una beca ‘black’ por parte de un amigo de la Universidad de Málaga por un trabajo que nunca entregó y por el que cobró 1.800 euros mensuales. «Se acabó aprovecharse de los más jóvenes», afirma ahora.
«Es una muy buena noticia», ha apostillado Íñigo Errejón en un mensaje colgado en las redes sociales para celebrar el avance del Estatuto del Becario. Los sindicatos CCOO y UGT han secundado esta normativa, mientras que la CEOE se ha descolgado de este pacto.
El acuerdo alcanzado entre sindicatos y el Ministerio de Trabajo de Yolanda Díaz sobre el Estatuto del Becario recoge derechos para los alumnos en prácticas en empresas como las vacaciones, el pago de desplazamientos o que, en ningún caso, superen el 20% de la plantilla total de la compañía, aunque sí podrán concertar formación con dos estudiantes, con independencia del número de personas de plantilla.
Errejón ha destacado en público y en varias ocasiones la «magnífica» relación que mantiene con Yolanda Díaz, así como la «sintonía política» que mantiene con la vicepresidenta segunda por «dar relevancia» a los asuntos cotidianos «que importan a la ciudadanía», como en materias de salud mental o en materia de jornada laboral.
Su beca ‘black’
El líder de Más País fue contratado en marzo de 2014 para trabajar en el proyecto titulado: «La vivienda en Andalucía. Diagnóstico, análisis y propuestas de políticas públicas para la desmercantilización de la vivienda». El proyecto estaba financiado por la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía, tras firmarse un contrato entre la Agencia de Obra Pública AOP y la Universidad de Málaga.
El proyecto contaba con un presupuesto de 284.604,10 euros, que debían ser justificados ante la citada Consejería. El plazo de finalización del mismo era junio de 2015 y el diputado de Podemos recibiría 1.845 euros brutos mensuales.
El contrato estipulaba que su trabajo debía ser presencial y de 40 horas semanales. El director de este estudio era Alberto Montero, amigo de Errejón y actual diputado de Podemos por Málaga. Para el puesto, Montero fijó un perfil que exigía ser doctor en Ciencias Políticas. Naturalmente, sólo se presentó Errejón y a él se adjudicó la “investigación”.
El escándalo saltó a la opinión pública en noviembre de 2014, cuando se conoció que Errejón no estaba cumpliendo con los requisitos (trabajo presencial y 40 horas semanales), ya que él se encontraba en Madrid trabajando en la dirección de Podemos. La Universidad de Málaga le expedientó y le impidió que volviese a colaborar con la entidad.
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