España
Ministerio de Defensa

Defensa convertirá un búnker de la base de Torrejón en un escudo antimisiles de largo alcance

Los aires en el Ministerio de Defensa han cambiado. Como han cambiado en todos los países de la OTAN con la irrupción en escena de la invasión rusa de Ucrania. La Alianza están haciendo una apuesta decidida por aumentar la inversión en defensa, y esa apuesta también se deja sentir en España. El Ministerio que dirige Margarita Robles ha dado luz verde a un proyecto para dotar de «capacidad BMD», siglas de defensa ante misiles balísticos, al Centro de Operaciones Aéreas de la base de Torrejón. Unas instalaciones que se encuentran en un búnker y que operan tanto para el Ejército como para la OTAN como centro neurálgico de control aéreo para España y todo el sur de Europa. Un primer paso para que pueda actuar como cerebro de un escudo antimisiles nacional.

España acoge desde hace años el componente naval del escudo antimisiles estadounidense. Los destructores que el Pentágono ha destinado a esta misión tienen su base estable en Rota (Cádiz). Y España también tuvo la oportunidad, recientemente, de sumarse al proyecto Sky Shield, impulsado por Alemania junto a otros 14 países, para crear un escudo antimisiles terrestre. El Gobierno, sin embargo, rechazó la propuesta, filtrada el día antes de la cumbre hispano-alemana del pasado mes de octubre.

Pero eso no quiere decir que el Ministerio de Defensa no tenga sus propios planes encaminados a mejorar la protección de España ante este tipo de amenazas. Los misiles balísticos, por definición, son proyectiles que van armados con una ojiva -que puede ser de tipo nuclear o no- que se desprende sobre el objetivo. Es decir, no son un arma en sí misma, sino un medio de transporte para esa arma explosiva. Y representan uno de los riesgos más acuciantes en el escenario actual de conflicto abierto con Rusia, que amenaza con hacer uso de su arsenal nuclear.

Proyecto de 2017

En ese camino por dotarse de cierta defensa patria contra estos misiles balísticos, capacidad que se denomina técnica BMD, Defensa ha dado luz verde a un expediente por valor de 54,7 millones de euros para modernizar y actualizar «los Centros de Mando, Vigilancia, Identificación y Control (ARS) de GRUNOMAC, GRUALERCON Y GRUCEMAC». Una suma de siglas tras la que se encuentra, en esencia, el cerebro de la defensa militar aérea española situada en Madrid, Zaragoza y Las Palmas de Gran Canaria (Gando). Los centros de control desde los que se coordina y dirige la respuesta a una amenaza.

Uno de esos principales centros está en la base de Torrejón de Ardoz y se denomina Centro de Operaciones Aéreas (AOC, siglas en inglés), unas instalaciones claves en la estructura de defensa de la OTAN, pues desde allí se sigue cualquier amenaza en la zona de influencia del Mediterráneo. Si un avión es secuestrado en el espacio aéreo griego, la alarma suena en Torrejón. Si una aeronave no aliada entra en el espacio aéreo de Rumanía, la alarma suena en Torrejón. Y toda la respuesta militar aliada se coordina desde allí, convirtiéndose así en uno de los puntos neurálgicos más importantes, en términos militares, que hay en España.

Zona de acción del CAOC de Torrejón.

La modernización de sistemas que plantea Defensa, como recoge la ficha del programa que elaboró el Ministerio, dotará de esa capacidad a Torrejón. Eso sí, luego hará falta una segunda fase: la de desplegar una red de misiles antiaéreos capaces de frenar esas amenazas. Asunto más delicado, tanto política como económicamente.