España

Barberá: «No he contribuido a ningún blanqueo de dinero ni lo he ordenado»

Rita Barberá ha convocado una rueda de prensa este jueves para dar su versión del escándalo destapado y acontecido en el seno del Partido Popular de Valencia, que ha dado lugar a la imputación de la práctica totalidad de su equipo en el Ayuntamiento y a que la justicia se preocupe por su situación de aforada para poder también citarla a declarar, en su caso al Tribunal Supremo en calidad de senadora.

La política ha comparecido tras «varias semanas de prudente silencio» y con «total desconocimiento del sumario que está dando lugar a una sonora, dura y mediática instrucción judicial» sobre un «insólito presunto blanqueo de dinero». Lo ha hecho para denunciar su «indefensión», que considera «impropia» de una democracia.

La exalcaldesa ha asegurado que no ha ordenado ni conocido ningún blanqueo de dinero, ni tampoco ha tenido nunca el menor conocimiento de una ‘caja b’. «Todo lo que se ha dicho al respecto es falso», ha agregado.

Barberá sí ha reconocido que ha realizado donativos mensuales y extraordinarios al partido. Uno de ellos fue el de 1.000 euros para la campaña, igual que los concejales y asesores de su equipo, pero «nunca me fueron devueltos».

«Me quieren hacer aparecer como la jefa de una trama criminal y corrupta porque he dado voluntariamente 1.000 euros para una campaña sin que se me devolviera nada», ha lamentado Barberá, lo que ha considerado «desproporcionado y vomitivo».

«Ya va estando bien de la indefensión y filtraciones sumariales», ha expresado la senadora.

«No dimito, es que ni me lo planteo»

Barberá se ha escudado en el secreto de sumario y ha asegurado «muy clarito y muy fuerte» que no dimite, «es que ni me lo planteo», y ha reiterado que no ha «contribuido a ningún blanqueo de dinero» en el grupo popular municipal ni en el partido, y que no conoce nada de lo que se le acusa ya que el sumario está declarado secreto.

«No he cometido ningún delito ni hecho ilícito», ha sostenido, recordando que «el que acusa es el que tiene que probar». La ex alcaldesa también ha apuntado que no dimite porque «estaría asumiendo una culpabilidad que no es».

Además, ha asegurado que está dispuesta a gastar hasta su último euro para restablecer su honor, porque «nunca me he quedado nada» y es «una persona honrada». «No soy una persona corrupta ni desde el punto de vista económico ni moral», ha añadido.

Por otro lado, la senadora ha solicitado «sosiego» y «templanza» a los miembros de su partido que le han pedido explicaciones y «con mayor o menor sensibilidad» que se vaya.

Barberá ha pedido que se cumplan los estatutos del partido, que marcan que se abrirá expediente informativo si hay una imputación formal, que pasará a ser disciplinario cuando se abra juicio oral.

«Desde mi conocimiento pongo la mano en el fuego por todos los que han trabajado conmigo», ha expresado. También ha recordado que ella no fue quien organiza la campaña electoral y que nunca ha tenido cargo orgánico en el partido.

«Hay mucha gente del PP que también se siente orgullosa de mí», ha dicho, insistiendo en que nunca se ha amañado ningún contrato en el Ayuntamiento de Valencia, donde las adjudicaciones las decidía la mesa de contratación, ni nunca ha pedido o insinuado «la menor mordida».

En este sentido, ha tenido palabras de agradecimiento para Mariano Rajoy, Dolores de Cospedal, el ministro de Justicia, el portavoz del PP en el Senado, Alfonso Alonso, Celia Villalobos, Francisco Camps «y a cuantos han querido salir en mi defensa».

Con los SMS transmitía su «dolor» por «deslealtad»

Barberá se ha referido también a los SMS que envió a dos dirigentes del Partido Popular valenciano, con los que, ha dicho, les transmitía su dolor por deslealtad, «hacía muy poco tiempo estábamos recomponiendo la estructura del partido y yo me jugué la cara por ellos».

«No me voy a someter a tribunales totalitarios»

Respecto a su citación el próximo lunes en Les Corts valencianas para dar explicaciones de este caso,  Barberá ha dicho que no ha decidido aún si irá, aunque ha destacado que, como senadora, solo tiene obligación de comparecer ante una comisión de investigación y ha afirmado que no se va a someter a «tribunales totalitarios».

Barberá ha sostenido que el aforamiento que tiene por ser senadora no significa «inmunidad, ni impunidad ni blindaje», sino que en caso de tener que ser juzgada lo sería en el Tribunal Supremo.