España

Álvaro Uribe: «Los referentes de Podemos son tiranos destructivos, protejan la democracia en España»

Álvaro Uribe (Medellín, Colombia, 1952) es un asiduo visitante de España. Lleva una semana recorriendo Cantabria, Galicia y Madrid, encontrándose con empresarios, estudiantes y dirigentes políticos. Explicando su visión del liderazgo en democracia, argumentando sobre el imperio de la ley y las negociaciones, dando las claves de cómo los principios se defienden con la dosis suficiente de firmeza y la necesaria de diálogo. Gasta fama de hombre duro y rígido, una sensación que se sostiene al estrechar su mano en el salón de un lujoso hotel madrileño. El aire acondicionado refugia al ex presidente y a OKDIARIO de esta calurosa mañana de verano, pero por los ventanales se filtra la luz indisimulable del sol madrileño. La misma claridad que desprende su discurso.

Se podrá estar de acuerdo o no con su visión crítica sobre el proceso de paz en Colombia, con sus descripciones frontales y afiladas sobre los populismos, la extrema izquierda y las amenazas a la libertad en el mundo, pero no se le puede acusar de esconderse. Quizás haya que revisar ese estereotipo de su imagen. No, no es un hombre frío; es más, su verbo es cálido y reflexivo. Eso sí, tras presidir Colombia ocho años (2002-2010), uno de los países donde la democracia ha permanecido más décadas amenazada por el crimen organizado, la extorsión, y el abuso contra el Estado de derecho, tiene claro que ningún buen fin –ni en su Colombia ni aquí en España– justifica cualquier medio: «A largo plazo, sólo la democracia da buenos réditos, no hay atajos».

Pregunta.– ¿Cómo le explica a usted a los presidentes en ejercicio a los que visita por el mundo que no deben apoyar esta paz de Santos con las FARC? ¿Por qué nadie acepta algo así para su país pero lo impulsan para Colombia?

Respuesta.– En España, Bruselas, Francia, Estados Unidos… no aceptarían impunidad para el terrorismo, ¿por qué hay que aceptar impunidad para el terrorismo en Colombia? Las FARC son el mayor cartel de cocaína del mundo, el Gobierno de Colombia les ha aceptado la impunidad, no los van a encarcelar, no los van a extraditar. Y les van a dar elegibilidad política. Nosotros no pedimos cárcel para el guerrillero base, pero sí para los cabecillas responsables de toda clase de delitos de lesa humanidad, de masacres, de secuestro y violación de niñas… Si no son llevados a la cárcel, así sea para penas menos extensas que las ordinarias, no se va a disuadir el crimen.

P.– ¿Qué papel puede jugar España en Colombia? ¿El modelo de la lucha contra ETA, con todas las diferencias que hay, es exportable?

R.– Yo le pido a todas las fuerzas españolas esta reflexión: Aquí nunca le hubieran aceptado esta impunidad a ETA, ¿por qué debemos aceptarla en Colombia?

P.– En España hemos estado cerca, y quizás aún lo estamos, de un Gobierno de Podemos, o con Podemos dentro de él. ¿Cómo habría afectado esto en el contexto latinoamericano?

R.– Yo lo que conozco yo es lo que ha pasado en Venezuela, que es un desastre. Venezuela ha pasado de 4.000 asesinatos al año a 25.000. De 62 secuestros, a miles. Venezuela acabó con la economía, tenía 11.000 industrias y ha eliminado más de 5.000… Las que quedan están en la peor situación. Han expropiado más de cinco millones de hectáreas. Tienen que importar más del 80% de los alimentos que consumen. Hoy hay más pobreza en Venezuela de la que había en 1998. La quinta parte de los médicos de Venezuela se han ido del país…

P.– ¿Y esto podría pasar en España? ¿Usted lo ve factible?

R.– Afortunadamente, ustedes tienen una democracia con más capacidad de resistir. Esto podría pasar en Colombia. Y afortunadamente, ustedes tienen una muralla de defensa de la democracia que es la Unión Europea.

P.– ¿Eso no existe en el contexto latinoamericano?

R.– No existe. Salvo una persona hoy, que es Luis Almagro, el secretario de la OEA [Organización de Estados Latinoamericanos], que marca una tendencia diferente.

P.– Pongámonos en la situación de Pablo Iglesias en la presidencia del Gobierno. ¿Las relaciones con sub país cambiarían?

R.– No quiero referirme a eso… No, no quiero.

P.– Entonces, permítame: Castro, Chávez, Maduro… todos son referentes para Pablo Iglesias…

R.– Son referentes tiránicos de destrucción de democracia…

P.– ¿Qué le diría usted a los españoles al respecto?

R.– Esta semana tuve la oportunidad de hacer algunos recorridos por España: Protejan la democracia, que es lo único que da buenos frutos en el largo plazo.

P.– Hablando de democracia y Venezuela, ¿qué influencia tiene ahora mismo el gobernante venezolano en las relaciones con Colombia? ¿Y de qué modo podrían cambiar si en las próximas elecciones gana un candidato de su partido, el Centro Democrático?

R.– Nosotros siempre apoyamos los valores democráticos. No podemos estar de acuerdo con regímenes tiránicos. Además, esa obligación la impone la Carta Democrática [de la OEA]. Estamos de acuerdo con el actual secretario de la OEA, Luis Almagro. Y el Gobierno de Colombia, su actual presidente era la voz más crítica con el chavismo del continente. Y hoy es totalmente permisivo con el chavismo, con Maduro, ¿por qué? por el tema FARC. El presidente de Colombia es presa del chavismo por el chantaje FARC.