La alto cargo que no ve «relevancia histórica» en la masacre de Paracuellos es doctora ‘cum laude’ por la Complutense
Almudena Cruz Yábar firma la respuesta del Gobierno -revelada por OKDIARIO- al diputado del PP Pedro Corral
El Gobierno rechaza declarar Paracuellos como Lugar de Memoria Democrática porque no tiene "relevancia histórica"

Almudena Cruz Yábar, la alto cargo del Gobierno de Pedro Sánchez que sostiene que la matanza de Paracuellos del Jarama -y de Torrejón de Ardoz- no tiene «relevancia jurídica» para ser declarada como Lugar de Memoria Democrática, es doctora en Historia del Arte con sobresaliente cum laude por la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
Cruz Yábar, que ocupa actualmente el cargo de subdirectora general de Divulgación de la Memoria Democrática, es la firmante de la respuesta dada por el Gobierno -revelada este jueves por OKDIARIO en exclusiva- a una petición de información de Pedro Corral, escritor, investigador y diputado del PP en la Asamblea de Madrid, a través del Portal de Transparencia.
Doctora en Historia del Arte y conservadora de museos del Estado, Almudena Cruz Yábar leyó su tesis doctoral en julio de 2022 en la Facultad de Geografía e Historia de la Complutense con el título Henri Cartier-Bresson en el año 1933. Sus viajes a España. Un trabajo sobre el célebre fotógrafo francés y sus dos visitas a España antes del estallido de la Guerra Civil.
En dicha respuesta a Corral por medio del Portal de Transparencia, la alto cargo del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática -dirigido por el socialista Ángel Víctor Torres- señala que la declaración como Lugar de Memoria se aprueba valorando diversas circunstancias «sin que la mera existencia de episodios de privación de libertad o de trabajo forzado determine automáticamente su inclusión en el Inventario Estatal de Lugares de Memoria Democrática».
Las matanzas de prisioneros en Paracuellos del Jarama y Torrejón de Ardoz que llevó a cabo el Frente Popular en 1936, siendo el comunista Santiago Carrillo jefe de la Consejería de Orden Público de la Junta de Defensa de Madrid, rondaron los 6.000 asesinados, aunque hay estimaciones incluso mayores. Fue la mayor masacre de la Guerra Civil en zona republicana.
En la citada contestación del Gobierno, Cruz Yábar sostiene que esta valoración atiende «a la dimensión del fenómeno histórico acreditado, su duración temporal, su impacto colectivo, su representatividad y la existencia de elementos materiales o inmateriales que permitan su adecuada interpretación y preservación».
En este contexto, la respuesta de la alto cargo concluye que «la Administración no se encuentra obligada a declarar todos los espacios vinculados a episodios de represión o privación de libertad, sino únicamente aquellos que, por sus características y relevancia histórica acreditada, reúnen las condiciones necesarias».

Asimismo, la representante del Gobierno añade que «la inexistencia de una declaración como Lugar de Memoria Democrática no implica desconocimiento de los hechos históricos asociados a dichos emplazamientos, sino una valoración diferenciada de su alcance y significación conforme a los criterios de singularidad y representatividad exigidos por la legislación vigente».
Su padre, activista estudiantil
En su tesis doctoral, Almudena Cruz Yábar dedica palabras de agradecimiento a su padre, José Manuel Cruz Valdovinos, catedrático de Historia del Arte en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid desde 1983. El mismo centro donde ella se doctoró en 2022.
Según recoge un relato biográfico publicado por la Fundación Juan March, Cruz Valdovinos fue un activista estudiantil en la Universidad de Navarra, donde, siendo delegado de curso, presentó un escrito exigiendo la dimisión de Rodolfo Martín Villa, por entonces jefe nacional del Sindicato Español Universitario (SEU), de orientación falangista, y luego ministro de Gobernación de Adolfo Suárez.
En este contexto, el padre de Almudena Cruz Yábar se incorporó a la Unión de Estudiantes Demócratas, en la que resultó elegido secretario general. Ello le llevó a organizar el Sindicato Libre de la Universidad de Navarra y a convocar varias manifestaciones, recoge la citada reseña.
Entre estas protestas, sobresalió una convocada contra el famoso baño del ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga, luego presidente de honor del PP, con el embajador de Estados Unidos, tras el accidente nuclear de Palomares en la primavera de 1966. Aquella convocatoria acarreó al hoy catedrático un juicio por alteración del orden público, señala el relato de la Fundación Juan March, que le concedió en 1978 una beca de investigación para realizar un estudio sobre el «marcado de la plata madrileña», ámbito en el que se especializó.