Las 10.700 casas de Campamento no tienen fecha: el Gobierno dice que su cronograma «no existe»
OKDIARIO solicitó a Transparencia el documento con los plazos de ejecución de sus obras, pero no está elaborado

La Operación Campamento, uno de los proyectos más presumidos por el Gobierno de Pedro Sánchez durante el último año todavía no cuenta con un cronograma oficial pese a llevar casi cuarenta años en desarrollo.
Según ha confirmado a OKDIARIO la entidad pública de Vivienda, Casa 47, dicho documento «no forma parte del expediente administrativo ni constituye documentación preceptiva del procedimiento (…) No existe como documento único, por lo que su suministro requeriría una acción previa de elaboración».
Resulta llamativo que el desarrollo urbanístico que Sánchez y la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, se jactaron de promocionar a principios de año no cuente, tras 36 años de proyecto, con un calendario de ejecución de los diferentes pasos necesarios para levantar antes de 2028 las casi 11.000 viviendas prometidas.
Sin ir más lejos, este periódico ha tenido acceso al cronograma de otro ambicioso plan de Vivienda como es la Operación Chamartín, Madrid Nuevo Norte. En dicho documento, por ejemplo, se señalan aspectos tan básicos como cada una de las actuaciones pendientes de llevar a cabo en la zona, el organismo o institución responsable de cada fase, la fecha de ejecución de los trabajos o la inversión prevista para cada acción. Una información que el Ejecutivo todavía no ha planificado para Campamento.
Sin embargo, no se trata del único documento con el que no cuentan los de Sánchez. En enero el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, aseguró que iba a resultar imposible empezar a construir los bloques de casas porque el Ejecutivo todavía no había remitido «ni la memoria de gestión, ni el plan de gestión del agua de toda la Operación Campamento».
El Ejecutivo, por su parte, aseguró por boca de Rodríguez que había dado «todos los pasos» que tenía que dar para iniciar el proyecto de urbanización en este nuevo emplazamiento y no dudó en echar las culpas de la tardanza al gobierno madrileño.