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Economía
Trabajo

Te pueden despedir por oler mal en el trabajo y la Ley avala a tu empresa: «Motivo de despido sin indemnización»

  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

La Ley avala a tu empresa si te despiden por oler mal en el trabajo, y además, te quedarás sin indemnización. Algo que quizás te sorprenda, aunque en realidad, tiene su fundamento. En estos días en los que llega el calor y el mal tiempo, lo que nos estará esperando es un cambio de tendencia que, sin duda alguna, acabará marcando una diferencia importante. Habrá llegado el momento de conocer algunos elementos que pueden acabar siendo los que nos marcarán de cerca.

Hay elementos que van llegando en este momento en el que todo puede ser posible. Quedarse sin trabajo es algo que no podemos permitirnos y menos en estos momentos en los que tocará estar preparados para una serie de cambios que pueden acabar siendo una realidad. Es hora de saber qué puede pasar en unos días en los que realmente tocará conocer qué es lo que realmente puede ser esencial. Este tipo de elementos que pueden acabar siendo lo que nos dará en estos días en los que un olor puede acabar siendo lo que nos dará en estos días en los que puede acabar siendo esencial. Motivo de despido sin indemnización

Este elemento puede ser lo que supondrá un despido sin indemnización

Un despido sin indemnización puede convertirse en la peor pesadilla de todo trabajador. Por lo que, deberemos estar preparados para una serie de elementos que llegan sin avisar y que, sin duda alguna, acabará siendo lo que nos acompañará en unas jornadas en las que realmente cada detalle cuenta de una forma sorprendente.

Este tipo de elementos que, sin duda alguna, pueden acabar siendo los que nos marcarán de cerca. Una normativa laboral que quizás desconocemos, pero son una realidad, en estos días en los que realmente cada detalle cuenta y podría acabar siendo lo que nos afectará de lleno.

Hay pequeños detalles que pueden acabar siendo las que nos afectarán de lleno, en estos días en los que realmente deberemos estar preparados para una serie de elementos que llegarán sin avisar. Es hora de poner en práctica determinados detalles que, sin duda alguna, pueden convertirse en la antesala de algo más.

Tocará poner en práctica un elemento que puede convertirse en motivo de indemnización de una manera que quizás nadie hubiera imaginado hasta la fecha. El olor corporal puede acabar con tu carrera de un plumazo.

La Ley avala que te despidan por oler mal en el trabajo

Oler mal en el trabajo puede ser motivo de despido en el trabajo. En especial, si tenemos en cuenta que estaremos ante un problema que puede afectar a gran parte de los trabajadores de la empresa. Por lo que, quizás hasta el momento no sabíamos lo que nos estaba esperando.

Los expertos de RRHHdigital nos explican un caso que pone los pelos de punta: «Jonah Seeman, portero de un complejo de edificios de Nueva York, fue despedido por culpa de la halitosis que padece y con la que, según la empresa que lo empleaba, no podía seguir recibiendo a los propietarios y a sus visitantes. Los cuarenta años que Seeman lleva como portero del mismo conjunto de viviendas de Manhattan no fueron impedimento alguno para que la empresa que gestiona la finca, Cooper Square Realty, lo haya despedido como consecuencia de su halitosis, según recogen varios medios locales. El hombre, un vecino de Brooklyn de 60 años, no pudo regresar a su puesto de trabajo después de que sus jefes le comunicaran que se encontraba en el paro por no haber atendido sus peticiones de que acabara con el mal aliento. «No podemos seguir tolerando que su aliento desprenda ese intenso mal olor mientras desarrolla sus responsabilidades laborales», le indicó por escrito la empresa el pasado 21 de noviembre. Seeman ya había sido suspendido temporalmente como portero en dos anteriores ocasiones, los pasados mayo y julio, por la misma razón, por lo que en esta ocasión no hubo misericordia ni marcha atrás. «Me siento muy dolido; no quiero perder mi trabajo», aseguró el despedido a varios medios locales, a los que detalló que había puesto en funcionamiento diversas medidas para acabar con su halitosis después de acudir a un especialista que le indicó que su mal aliento no era «nada extraordinario». «Ya no como ajo, utilizo enjuague bucal y tomo pastillas contra el mal aliento en el trabajo», explicó triste el hasta ahora portero de la selecta zona del Upper East Side neoyorquino».

Siguiendo con la misma explicación: «Algunos de los vecinos a los que recibía durante años salieron ahora en defensa de Seeman, quien, además, tiene a su cargo a su anciana madre de 81 años. «Nunca lo olí, pero, si fuera así, lo único que hay que hacer es ignorarlo», dijo Anthony Fiorella, uno de los propietarios del bloque de viviendas. Otro convecino, Adam Reingold, también defiende al portero y asegura no ver cuál es el problema cuando «su trabajo, que lo hacía bien, era abrir la puerta cuando se le necesitaba y no la boca». El sindicato de trabajadores al que Seeman pertenece ya ha iniciado los trámites para llevar el caso ante los tribunales».