Sangría en las Bolsas europeas: la guerra comercial de Trump desata un ‘lunes negro’ en el continente
Los inversores en todo el continente se desprenden de sus títulos: el Ibex se desploma un 6%, le sigue la Bolsa de Fráncfort con caídas del 6,2%, París un 6,3% y el Eurostoxx con un 6,3%
El batacazo en las Bolsas impulsado por las medidas proteccionistas de Trump no frena: Europa despierta con un ‘lunes negro’ mientras el pánico global desatado por Donald Trump inunda los mercados financieros. El Viejo Continente se prepara para ventas generalizadas no vistas en años, igual que ocurre en Wall Street, con los futuros apuntando a pérdidas cercanas al 10% en dos días. Así, Europa sigue el paso de los mercados en Asia Pacifico, que vivieron una de sus peores jornadas en la historia reciente.
El receso del fin de semana tampoco ha apaciguado a los inversores, que digieren una tormenta cargada de factores de riesgo. El presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, lanzó alertas inflacionarias el pasado viernes, pero no logró apaciguar a los mercados. Esto, sumado al resto de alertas lanzadas desde China y Canadá, ha servido como nueva leña para el mismo fuego.
El Dax, índice de referencia de la Bolsa de Fráncfort, ha liderado las caídas en el Viejo Continente este lunes, abriendo con caídas del 10% en las primeras operaciones. Ahora, estas ventas generalizadas se han moderado hasta el 6,48%, y lastran sobre todo al sector de defensa alemán. Estas compañías han sido protagonistas en los mercados europeos en las últimas semanas, debido al rearme europeo, y la apuesta en gasto del canciller electo, Friedrich Merz.
El líder armamentístico, Rheinmetall, se ha desinflado en más de un 27% en las primeras horas, y ahora se desploma en torno al 10,31%. Thyssenkrupp también pierde un 11%. La firma de defensa Hensoldt se desploma en torno al 10% y se deja un 15% en dos sesiones. Rheinmetall, antes de sufrir el castigo en Bolsa, llegó a acumular una revalorización vertiginosa del 138% en apenas los primeros tres meses del año.
Este escenario se repite en cada rincón del continente europeo: pantallas sumergidas en una oleada de rojo. Hasta las acciones más seguras y rentables, como la multinacional francesa, Nestlé, no se salvan. En París, el CAC 40, que agrupa las mayores empresas, se deja un 6%. En el parqué de Madrid, el Ibex imita las mismas caídas, y se desploma a la par en un 6%. En Londres, el FTSE 100, el índice de la Bolsa de Londres, pierde, pero a menor medida y cae un 4%. El Eurostoxx 600, por su parte, se deja un 7%.
Asia, en vilo
En Hong Kong, el índice Hang Seng, hasta ahora el más rentable a nivel mundial, ha llegado a retroceder un 13% en apenas un día. En Japón, flanco clave del sector de la automoción global (uno de los sectores más afectados por los aranceles del 25%), ha entrado oficialmente este lunes en un mercado bajista. El Nikkei, uno de los índices de referencia de la Bolsa de Tokio, puso fin a su época alcista con caídas del 8%. El Topix, otro índice clave en Japón, se dejó un 8%.
Lo último en Economía
-
Nvidia financiará con hasta 90.600 millones la construcción de un centro de datos para OpenAI
-
La ley laboral dice que está permitido el despido del trabajador si se va de su puesto de trabajo cuando termina la jornada
-
ACS se adjudica un nuevo contrato de 86 millones en EEUU para levantar un museo en Pensilvania
-
La Seguridad Social le quita la pensión de invalidez a una mujer tras su viaje a Marruecos y es obligada a devolver 32.800 euros
-
El Gobierno desprecia la ayuda de Bruselas para Ceuta: dos semanas después sigue sin pedir los fondos de la UE
Últimas noticias
-
OKDIARIO caza en exclusiva a dos jóvenes turismofóbicos vandalizando el mobiliario urbano: «El turismo mata Mallorca»
-
Quien pueda hacer, que haga
-
Mónica García no sabe cuántas niñas marroquíes son violadas porque «no pasan por los puntos contra la violencia machista»
-
Fuga de gas en Marratxí: el fuerte estruendo alarma a los vecinos y obliga a cortar varias calles
-
Los psicólogos dicen que las personas que guardan las bolsas de plástico para reutilizarlas no son sólo ahorradores, sino que muestran apego emocional por los objetos