proa capital

La batalla judicial por el control de la marca de productos dietéticos Bi1

Miguel Perdomo, dueño del 40% de Nutrición Clínica Genérica, batalla legalmente por el control de estos productos

proa capital
Batería de productos dietéticos de la marca 'Bi1'.
Carlos Ribagorda

Nuevo capítulo en la batalla judicial por la comercialización de los productos dietéticos de la marca Bi1. Miguel Perdomo, dueño del 40% de la compañía Nutrición Clínica Genérica, inició hace varios años una batalla judicial contra sus ex socios en la empresa, a quienes acusa de echarle de la compañía y quedarse con la comercialización de esos productos, ahora en manos de Nutrimed, empresa controlada desde septiembre de 2024 por Proa Capital.

Perdomo obtuvo una victoria inicial en junio de 2024 al decidir el juez imponer medidas cautelares contra la Junta de Accionistas de octubre de 2023 en la que se dictaminó la liquidación de la empresa con los votos a favor de los otros socios, que sumaban el 60% del capital.

Sin embargo, en un auto del 18 de marzo de 2026, el tribunal de Las Palmas decretó el alzamiento de esas medidas cautelares por improcedentes e insostenibles en derecho.

Además, cinco días después, el 23 de marzo, el Tribunal de Instancia (Sección Mercantil) de Las Palmas dictó sentencia en la que desestima íntegramente la demanda interpuesta por Miguel Perdomo en impugnación de aquella junta de disolución de 2023, declarando que la firma sí estaba incursa en causa legal de disolución por pérdidas.

Perdomo ha anunciado que recurrirá la decisión de los jueces de no impugnar la Junta de Accionistas de octubre de 2023 de Nutrición Clínica Genérica, que la declaró en liquidación.

Perdomo había acusado al liquidador de la compañía de traspasar la licencia de estos productos a la ahora participada por Proa Capital después de haber sido inhabilitado por el juez al estimar las medidas cautelares.

Ahora esa acusación queda en papel mojado después de que el juez haya decretado el levantamiento de esas medidas cautelares. Pero, además, la transmisión fue anterior a que el juez aceptara las medidas cautelares. En concreto, en mayo de 2024, no el 20 de junio de 2024 como defiende Perdomo. «Al tiempo de firmar el documento privado dando la orden al Agente de la Propiedad Industrial designado para el registro de la transferencia de las marcas en la OEMP (lo cual se produjo los días 6 y 7 de junio de 2024 según consta documentalmente acreditado) el cargo del liquidador se encontraba plenamente vigente», señalan fuentes contrarias a Perdomo.

Tampoco Perdomo es el dueño real de la marca de estos productos, como asegura él. Según explican estas fuentes, «consta que la marca fue inscrita por Nutrición Clínica Genérica (no por Miguel Perdomo), a través del Sr. Díaz Ortega, concretamente y según se coteja en la OEPM, el 15 de febrero de 2011, es decir, cuando Miguel Perdomo ni tan siquiera era aún socio de Nutrición Clínica Genérica».

Lo último en Economía

Últimas noticias