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Nike pierde 210.000 millones y 18 años de historia en bolsa: las claves que han roto al gigante del deporte

La crisis de beneficios, márgenes y cuota que vive Nike lo sacarán del S&P 100 a finales de septiembre

  • Celia Amayuelas
  • Celia Amayuelas Díaz (Madrid, 1999), periodista y economista con más de 6 años de experiencia en medios digitales, se incorporó a OKDIARIO en 2026 procedente de finanzas.com, 'El Español' y Capital Radio. Puedes contactar conmigo en celia.amayuelas@okdiario.com

Nike saldrá del S&P 100 el próximo 21 de septiembre después de casi 18 años en el índice, aunque seguirá formando parte del S&P 500. La salida marca un antes y un después para el gigante deportivo: sus acciones han caído un 80% desde sus máximos a 180 dólares, alcanzados hace 5 años, hasta los 37-38 dólares a los que cotiza hoy.

En términos de capitalización, Nike ha pasado de rondar los 264.000 millones de dólares en 2021 a unos 54.000-57.000 millones actualmente, lo que supone una destrucción de más de 210.000 millones de dólares de valor bursátil.

Aunque Nike ahora se enfrenta a una de sus mayores crisis, la salida no supone una venta masiva por parte de los fondos indexados, ya que el universo que replica el S&P 100 es mucho menor que el del S&P 500.

Entre los motivos del desplome no sólo hay una pérdida de valoración. Nike también ha visto deteriorarse sus beneficios y márgenes: el beneficio por acción subyacente se ha reducido alrededor de un 56% desde 2021, mientras que el margen operativo ha pasado aproximadamente del 15,6% al 6,1%. Los ingresos, en cambio, apenas han crecido en cinco años. Nike pasó de facturar unos 44.500 millones de dólares en 2021 a 46.400 millones en 2026, un aumento de apenas el 4,2%.

Por si fuera poco, la estrategia de venta directa al consumidor, Nike Direct, también ha mostrado signos de debilidad. La compañía aceleró durante los últimos años su apuesta por vender directamente al cliente, buscando mayores márgenes y un mayor control sobre la relación con el consumidor. Sin embargo, el movimiento coincidió con una menor presencia en tiendas especializadas, donde otras marcas fueron ocupando el espacio que Nike dejaba libre.

Ahora, la compañía trata de recuperar terreno en el canal mayorista, que alcanzó unos 27.500 millones de dólares en 2026, un 6% más y cerca del 59% de sus ingresos. El problema es que el mayorista suele generar menos margen que la venta directa.

Otra de las señales de alarma que ya venía viendo el mercado es que la compañía estaba tratando de corregir el exceso de dependencia de algunas de sus franquicias históricas. Nike ha reducido más de 2.000 millones de dólares de ventas relacionadas con modelos clásicos que habían perdido parte de su exclusividad. 

La moda del ‘running’ salva a Nike

Según los expertos de XTB las pocas señales positivas de Nike llegan del running, que acumula cinco trimestres consecutivos de crecimiento de doble dígito y habría generado unos 1.000 millones de dólares adicionales de ventas durante ese periodo. El problema es que Sportswear y Jordan Streetwear representan conjuntamente aproximadamente la mitad de los ingresos de Nike y la compañía espera que ambas categorías continúen en negativo durante el ejercicio fiscal 2027.

Sin embargo, las modas no consiguen acabar con el verdadero y mayor problema que tiene Nike: China. La compañía pasó de facturar unos 8.290 millones de dólares en el país en 2021 a unos 5.850 millones en 2026, una caída cercana al 30% en cinco años. Y el deterioro continúa: en el último trimestre, las ventas cayeron un 12% en términos reportados y un 17% a tipos de cambio constantes. El negocio digital retrocedió un 25%, el mayorista un 19% y el beneficio operativo de la región un 20%.

Y es que la compañía se enfrenta además a una competencia cada vez mayor, tanto de marcas locales como Anta y Li-Ning como de rivales internacionales como On y Hoka. Nike sigue siendo el líder mundial del calzado deportivo, pero su cuota global cayó hasta el 22,9% en 2025, encadenando tres años consecutivos de pérdida de cuota. Adidas, por el contrario, recuperó terreno hasta alcanzar el 12,2%.

Lupa puesta sobre el dividendo

Si bien, los expertos de XTB señalan al dividendo como un elemento que puede resultar atractivo a primera vista, pero que también esconde un riesgo. Nike pagó 1,63 dólares por acción en 2026 y la rentabilidad por dividendo ronda el 4,3% a los precios actuales.

Sin embargo, el dividendo equivale aproximadamente al 78% del beneficio reportado y supera el 100% del beneficio subyacente. En otras palabras, si se utiliza el beneficio normalizado, Nike está pagando actualmente más en dividendos de lo que genera en beneficios.

La compañía todavía dispone de cierto colchón financiero, con unos 9.000 millones de dólares en efectivo e inversiones de corto plazo frente a unos 7.900 millones de deuda con coste. El problema es que mantener una remuneración elevada al accionista será más exigente si los beneficios siguen deprimidos.

Habrá que esperar al 1 de octubre, cuando Nike presente sus resultados. La compañía tendrá que demostrar que los márgenes empiezan realmente a recuperarse y también si el canal mayorista mantiene su crecimiento.

Entre otras cosas, Nike tiene pendiente vender nuevos productos sin recurrir a grandes descuentos y que su negocio en China comience a estabilizarse. También será importante comprobar si el crecimiento del running puede compensar la debilidad de Sportswear y Jordan.

Con todo esto, la gran pregunta que manejan los expertos, y que afecta directamente al accionista, ya no es cuánto ha caído Nike desde sus máximos, sino si los 38 dólares actuales descuentan ya todos sus problemas o si todavía queda recorrido a la baja antes de que la recuperación del negocio sea visible en las cuentas.

El mercado no da por perdido Nike

Pese al desplome bursátil, los expertos empiezan a ver señales de recuperación. La acción todavía cotiza a un PER forward de 20,4 veces, según los datos de XTB. Además, el plan Win Now estaría funcionando especialmente bien en Norteamérica, donde la compañía ha vuelto al crecimiento, mientras que en China los últimos datos habrían sido mejores de lo esperado.

Nike también está acelerando el lanzamiento de nuevos productos, con referencias como Nike Mind o Air Milano, al tiempo que continúa reduciendo inventarios y limitando los descuentos en su propia web. A ello se suma la recuperación de la relación con los minoristas, un canal al que la compañía ha vuelto a dar mayor importancia.

En este escenario, XTB sitúa su precio objetivo en torno a los 70 dólares por acción, lo que supondría un potencial de revalorización de aproximadamente el 84% frente a los niveles actuales. En este sentido, «la empresa está en camino de recuperar terreno perdido», sostienen los analistas, aunque advierten de que Nike sigue siendo un valor al que prestar especial atención porque su trayectoria operativa puede cambiar rápidamente, tanto para bien como para mal.