máximos históricos del selectivo español

El Ibex 35 apunta a los 25.000 puntos: el mercado dispara las previsiones para la Bolsa española 

El Ibex se sitúa en máximos históricos y algunos expertos apuntan a que podría llegar a los 20.000 e incluso los 25.000 puntos

El Ibex 35 apunta a los 25.000 puntos: el mercado dispara las previsiones para la Bolsa española 
El Ibex 35 apunta a los 25000 puntos-INTERIOR
  • Celia Amayuelas
  • Celia Amayuelas Díaz (Madrid, 1999), periodista y economista con más de 6 años de experiencia en medios digitales, se incorporó a OKDIARIO en 2026 procedente de finanzas.com, 'El Español' y Capital Radio. Puedes contactar conmigo en [email protected]

La primera mitad de 2026 deja un mensaje claro: el Ibex 35 ha recuperado protagonismo internacional, apoyado en sectores que en otros momentos parecían menos atractivos, como banca, energía, utilities e infraestructuras.

Su comportamiento ha sido mejor que el de buena parte de los grandes índices europeos, especialmente frente al CAC 40 francés, el DAX alemán o el Euro Stoxx 50, y ha estado más cerca de la buena evolución del mercado italiano, que también se ha beneficiado del peso de la banca y de la rentabilidad por dividendo.

La explicación según el experto Pablo Vega, de Roams, está en la propia composición del índice. Banca, energía, utilities e infraestructuras han funcionado como palancas de revalorización en un entorno en el que el inversor busca más rentabilidad inmediata y menos promesas a largo plazo.

Además, el mantra del inversor este año está siendo la visibilidad por lo que las compañías capaces de generar caja, sostener dividendos y activar recompras están captando una parte importante del interés del mercado. 

El inversor se despega de la deuda

En cambio, las empresas con valoraciones muy dependientes de crecimiento futuro, deuda elevada o proyectos de retorno muy largo están teniendo que demostrar mucha más disciplina financiera. 

Algunos expertos como Jaume Puig, Director general del Grupo GVC Gaesco, señalan que incluso, valorando empresa por empresa, el Ibex podría situarse perfectamente en torno a los 25.000 puntos. 

«A partir de ahí, el descuento que aún vemos en muchas compañías ya estaría más agotado, pero nuestra valoración apunta a niveles más cercanos a los 25.000 puntos que a los actuales», añade Puig.

El mensaje es claro, mientras el contexto económico se mantenga en estos niveles, el mercado puede seguir avanzando. En este sentido, desde iBroker no se pillan las manos con los niveles de Puig y contemplan al Ibex por encima de los 20.000, todavía en máximos.

Los datos lo confirman: al cierre del 19 de junio el índice venía de situarse en el entorno de 19.350 puntos, y este 26 de junio abría por encima de 19.500; es decir, los 20.000 puntos están a una distancia relativamente pequeña, del 3%.

Apunto de alcanzar los 20.000

Para el analista Antonio Castelo la clave está en que el IBEX llega a esta fase con una inercia bastante sólida, apoyada, sobre todo, por el excelente comportamiento de la banca española, con subidas extraordinarias en Santander y en el resto de entidades del selectivo.

Ese sesgo sectorial sigue siendo importante, porque el IBEX continúa siendo un índice muy expuesto a bancos, utilities e infraestructuras, tres bloques que han aguantado relativamente bien este ciclo.

Dicho esto, el camino hacia los 20.000 puntos no está completamente despejado. La incertidumbre sobre el acuerdo entre Estados Unidos e Irán sigue siendo un factor de riesgo, aunque el mercado lo está gestionando mejor porque el petróleo ha corregido con fuerza y el Brent ha vuelto a moverse en precios anteriores a la guerra.

Eso reduce presión inflacionista y da aire a Europa, pero no elimina del todo el riesgo geopolítico. Es verdad que a día de hoy persisten las dudas sobre la solidez del proceso y que los mercados siguen muy pendientes de la reapertura efectiva y estable del estrecho de Ormuz, pero las conversaciones siguen abiertas.

Mirada puesta en los bancos centrales

El otro freno evidente son los tipos de interés. Aunque el petróleo se haya relajado, el mercado sigue descontando una Reserva Federal cauta y una política monetaria todavía exigente.

Los futuros incorporan ya una probabilidad relevante de nueva subida de tipos en Estados Unidos antes de final de año, y eso limita el potencial de expansión de múltiplos en bolsa. 

Es decir, el IBEX puede acercarse a 20.000 puntos, sí, pero lo hará más por beneficios, composición sectorial y flujo hacia Europa que por un gran rerating indiscriminado.

Además, el contexto europeo acompaña algo más que hace unos meses. Barclays elevó hace unos días su objetivo para el STOXX 600 hasta 670 y eliminó su infraponderación sobre Europa, precisamente porque ve menos presión por el crudo, cierta estabilización macro y margen para recuperación de beneficios y valoraciones.

Ese cambio de percepción hacia Europa también favorece al mercado español, que suele comportarse bien cuando el inversor internacional vuelve a mirar al continente con menos recelo.

Por tanto, es muy probable que el IBEX alcance los 20.000 puntos o incluso algo más, pero siempre que se mantengan tres condiciones: que el petróleo no vuelva a tensionarse con fuerza, que los bancos centrales no endurezcan aún más el discurso y que el flujo hacia Europa continúe apoyando a sectores como banca, utilities e infraestructuras.

Valores a destacar

En las últimas sesiones el mercado español ha premiado este semestre tres cosas muy concretas: exposición a infraestructuras y obra civil, compañías vinculadas a energía y materias primas, y negocios que todavía se benefician de unos tipos relativamente altos o de una mayor visibilidad de caja. 

Entre los valores iBroker señala Santander, Iberdrola, ACS e Indra, aunque este último no sea de los que más han subido en términos absolutos.

En el caso de Santander, porque el mercado sigue premiando a la banca española y en su caso concreto, porque que acaba de convertirse en la entidad más valiosa de la Europa continental, tras haber reafirmado además sus objetivos de crecimiento y beneficios para 2026-2028.

En el de Iberdrola, porque combina visibilidad, negocio regulado y crecimiento: su beneficio ajustado del primer trimestre creció un 11% y espera elevar un 8% el beneficio ajustado de 2026.

En el caso de Indra, porque tiene detrás un viento estructural muy claro: la demanda de defensa, a pesar de sus problemas de gobernanza y de capacidad industrial.

En cuanto ACS, puede seguir haciéndolo razonablemente bien, porque el mercado sigue premiando negocio internacional, cartera de infraestructuras y ejecución.

“Pero aquí hablaría de una continuidad más selectiva y menos lineal, porque después de una subida superior al 50% en seis meses buena parte de las buenas noticias ya están descontadas”, señala Castelo.

Por su parte Vega destaca a ArcelorMittal, que ha sorprendido positivamente por el giro al alza en las expectativas sobre industria pesada, acero y materias primas.

Lo considera un valor muy cíclico y, precisamente por eso, se beneficia cuando el mercado empieza a descontar más actividad industrial, más inversión en infraestructuras y una mejora de márgenes en sectores ligados al ciclo.

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