El ‘maquillaje’ de Díaz: 1,2 millones de personas son fijos discontinuos y no contarán como parados
El mismo problema con otro nombre. Yolanda Díaz ha maquillado bajo el término fijos discontinuo una temporalidad que sigue enquistada en el mercado laboral. Desde abril, cuando finalizó la moratoria de tres meses para que las empresas obligatoriamente tuvieran que hacer fijos discontinuos a los temporales, más de 1,2 millones de personas han firmado este tipo de contrato, que significa que en los periodos que no están trabajando cuentan como ocupados en las estadísticas oficiales. Son más de un millón de personas que cuando termine su contrato, no serán parados durante el tiempo que no trabajan, como ocurría antes de la contra reforma laboral de Pedro Sánchez y Yolanda Díaz.
Según los datos del SEPE, sólo en agosto se han firmado más de 170.000 contratos fijos discontinuos, de un total de 506.731 contratos indefinidos sellados. Sumados a los 800.000 firmados entre abril y junio, más de 1,2 millones trabajadores quedarán en el limbo de las estadísticas, fuera de las cifras de parados. En concreto, ingresarán a las listas de los llamados Denos, demandantes de empleo no ocupados, que no cuentan como desempleados.
Al margen de la batalla política, los expertos coinciden en que la obligatoriedad de hacer un contrato fijo discontinuo a los temporales supone a efectos estadísticos un simple cambio de nombre. Se va a trabajar el mismo tiempo que antes -tendrá más cobertura-, pero la realidad es que cuando no trabajen no contarán como parados. Eso impide una comparación homogénea con años anteriores e infla los efectos en la temporalidad de la reforma laboral.
Así, el octavo mes del año, ha dejado latente la nueva precariedad que se ha instalado en el mercado laboral con el Gobierno socialista: el 83% de los contratos firmados han sido temporales, fijos discontinuos o a tiempo parcial. Además, con la reforma laboral de Díaz, la dinámica contratación-despido se está convirtiendo en habitual. Desde que entró en vigor, 175.000 personas firmaron más de un contrato indefinido, lo que supone que las empresas se ven obligadas a utilizar contratos fijos para actividades temporales, lo que conlleva que se use la firma de indefinidos de manera recurrente, encadenando contrataciones y despidos.
Una cifra que se ha ido incrementando conforme las necesidades del mercado de trabajo: en el mes de mayo, 37.000 personas firmaron más de un contrato indefinido, cifra que ascendió a 41.000 en el mes de junio por el inicio de la campaña estival y los refuerzos necesarios para la campaña turística que continuaron en el mes de julio con otras 30.000 personas. Ahora, en el mes de agosto, más de 60.000 personas que han encadenado contratos indefinidos, lo que hace que en los últimos más de 175.000 hayan firmado más de un contrato de estas características, según Randstad Reseach.
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