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Economía
Crisis del alquiler

Javier Gutiérrez, actor, sobre la crisis de la vivienda en Madrid: «Es insostenible, vivo en una finca de 90 vecinos y más de la mitad son apartamentos vacacionales»

El intérprete lamenta profundamente la pérdida de identidad de algunos barrios de la capital y valora mudarse a la sierra

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El actor Javier Gutiérrez también ha tenido tiempo para alzar la voz en contra de los alquileres turísticos. «Vivo en una finca de 90 vecinos y más de la mitad ya son apartamentos vacacionales». A sus 55 años, el ganador de dos premios Goya denuncia la situación que atraviesa Madrid y contempla con incredulidad la transformación habitacional.

En unas declaraciones para Esquire, el artista de Luanco, en Asturias, siente con profundo dolor la mutación de la capital española, una ciudad que tacha de «hostil» frente a la villa repleta de oportunidades que conoció al llegar. El intérprete avisa del problema que suponen las viviendas de uso turístico (VUT) y de la pérdida de la vida de barrio que caracterizaba a multitud de zonas de la metrópoli.

El lamento de Javier Gutiérrez

«Vivo en una finca de 90 vecinos y más de la mitad ya son apartamentos vacacionales. Puede que en cinco años quedemos cuatro o cinco propietarios. Es una auténtica desgracia para un modo de vida que hace unos años disfrutábamos y que hoy es impensable sostener», lamenta el actor. Gutiérrez señala una gentrificación que afecta a otras grandes urbes como Barcelona, Valencia o Bilbao. Ante esta situación, admite que ya valora mudarse a su casa en la sierra, evocando una vida donde “todo está conectado” y el trato es más humano.

El pesar del intérprete, al igual que el del resto de famosos que se manifiestan en esta línea, colisiona con los datos del mercado inmobiliario. La rentabilidad del alquiler turístico comparado con el convencional difiere notablemente en función de la ciudad, el precio de compra o la ocupación, por lo que no es correcto generalizar que un piso turístico es más rentable que uno tradicional. Es más, algunos estudios recientes sitúan el alquiler residencial por encima del turístico en ciudades específicas.

El consistorio, al rescate

La administración central está intentando apagar el fuego con varias medidas. La aplicación del ‘Plan RESIDE’ del Ayuntamiento de Madrid ha derivado en una caída de las nuevas solicitudes de licencia. En 2025, las peticiones para establecer una vivienda de uso turístico se desplomaron un 42%, pasando de 289 a 167. Para más inri, el número de pisos turísticos se disminuyó de 22.435 en agosto de 2024 a 13.431 en mayo de 2026, un 40% menos, según los datos del censo del Instituto Nacional de Estadística.

La protección al vecino

La normativa también ampara a los propietarios de las comunidades. Desde el 3 de abril de 2025, todo dueño que quiera convertir su hogar en una vivienda turística deberá contar con la aprobación de la comunidad, con una mayoría de tres quintas partes de propietarios. Esa mayoría permite aprobar, condicionar, limitar o prohibir la actividad e imponer un incremento de hasta el 20% en los gastos comunes de las viviendas destinadas al turismo.

Como en toda regla, existe su letra pequeña. En los bloques donde ya existía este régimen de alquiler, estos acuerdos no tienen carácter retroactivo. Asimismo, todo aquel que ya ejercía la actividad antes de abril de 2025 y que cumplía con los requisitos puede continuar bajo las mismas condiciones. Por ende, las comunidades no pueden efectuar la nueva prohibición a las VUT que ya estaban operativas.

En definitiva, mientras la rentabilidad siga marcando el punto de partida para propietarios e inversores que viran hacia el alquiler turístico, el trasiego de maletas y el ir y venir en los rellanos de las comunidades de España estarán a la orden del día.