Automoción

Imputan al expresidente de Volkswagen Winterkorn por estafa con el dieselgate, manipulación y evasión fiscal

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Martin Winterkorn fue presidente entre 2007 y octubre de 2015, una época en la que según el fiscal germano se produjeron graves indicios de estafa y de vulnerar las leyes de competencia. Además, sabía de las manipulaciones del diésel desde al menos 2014

Martin Winterkorn, histórico presidente del grupo Volkswagen que presidió el gigante del automóvil alemán entre 2007 y octubre de 2015, ha sido imputado por la Fiscalía de Braunschweig, al norte del país, que ha abierto un sumario contra él y contra otras cuatro personas más. Se les acusa de delitos de estafa por el ‘dieselgate’, pero también de malversación, evasión fiscal y falsedad de documentos.

Desde hace más de tres años, Martin Winterkorn ya no es presidente de Volkswagen, propietario al 100% de Seat.

Sabía de las manipulaciones del diésel

Dicho departamento fiscal, sobre cuyo pliego acusador debe decidir la Audiencia pertinente, considera que el entonces presidente del grupo incurrió en estafa porque desde abril de 2014 sabía de esas manipulaciones, pero no las comunicó de inmediato.

En lugar de eso, VW desarrolló en noviembre de 2014, bajo la responsabilidad y conocimiento de Winterkorn, un software supuestamente actualizado y valorado en 23 millones de euros, que en realidad servía para mantener el engaño de las manipulaciones.

La Fiscalía abrió investigaciones contra Winterkorn en 2017, en paralelo a la serie de diligencias instruidas por la Justicia de Estados Unidos y otras fiscalías alemanas en relación al escándalo del diésel.

El caso de las emisiones salió a relucir en septiembre de 2015, a raíz de unas investigaciones emprendidas en Estados Unidos, a lo que siguió la dimisión del entonces presidente, pese a que sostenía no ser responsable de lo ocurrido, y otros directivos presuntamente responsables.

VW admitió por entonces que centenares de miles de vehículos de las marcas del grupo con motores diésel de 2 litros estaban equipados con el software para burlar las pruebas de emisiones.

Estas primeras revelaciones desataron un alud de sospechas sobre las grandes marcas de la automoción alemanas, con la consiguiente crisis de credibilidad para el sector y sanciones multimillonarias para los fabricantes directamente afectados.

Para la Justicia estadounidense, Winterkorn fue responsable directo de que los intentos materializados por otros empleados de VW para engañar a las autoridades sobre las emisiones reales de los motores diésel del grupo automovilístico.

Se comprobó así que los motores afectados emitían en condiciones reales de circulación óxidos de nitrógeno en cantidades muy superiores a lo permitido por la legislación de EEUU y que contaban con un software que detectaba cuando estaban siendo sometidos a pruebas de emisiones.

Cuando el software detectaba las pruebas, reducía el rendimiento del motor para que las emisiones de óxidos de nitrógeno se ajustasen a los máximos permitidos en Estados Unidos.

De acuerdo con la acusación de Braunschweig, el proceder de Winterkorn en medio de la situación creada costó a VW grandes multas económicas y acarreó con ello grandes daños en el consorcio.

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