Economía
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Imaz: «No es de recibo que las fábricas tengan que parar porque no pueden afrontar los costes energéticos»

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha entrado en la crisis que están sufriendo las fábricas en España por el elevado coste de la luz, que les está obligando a parar la producción para reducir la factura eléctrica. Imaz ha señalado que «no es de recibo» que haya industrias que tengan que «parar porque no pueden afrontar los costes energéticos».

El consejero delegado de Repsol ha pedido también a las instituciones europeas que, de forma inmediata, pongan más derechos de CO2 en el mercado, lo que, a su juicio, tendría un «efecto inmediato» sobre los recibos eléctricos de los consumidores y sobre la competitividad de la industria.

Imaz ha asegurado que los derechos de emisión de C2 son «absolutamente indispensables» y ha manifestado en una conferencia en Zamudio este jueves que le gustaría que hubiese un «precio de CO2 global».

«Lo que está pasando en estos momentos con los derechos de CO2 en Europa es un movimiento de especulación financiera brutal y, en este momento, los consumidores europeos están pagando el recibo eléctrico sobredimensionado por unos derechos de CO2 que tienen unos precios que están movidos por el motor de la especulación financiera», ha señalado.

«Sin renunciar en absoluto a la ambición climática y de una forma temporal, medida en el tiempo, las instituciones europeas deberían, de forma inmediata, poner más derechos de CO2 en el mercado para hacer bajar este precio del CO2. Lo pueden hacer en 24 horas si quieren y esto tendría un efecto inmediato sobre los recibos de los consumidores y sobre la competitividad de la industria», ha agregado.

Más carbón

Según ha explicado, no se trata de «aflojar» en la transición energética y en la ambición climática. Ha añadido que, dados los altos precios del gas, muchas plantas de carbón de China y EEUU que podrían alimentarse con carbón y gas, están pasando del gas al carbón y «se aumentan las emisiones de CO2 en el mundo, fruto de que no se ha invertido en el gas».

Imaz ha afirmado que la clave está en ser capaces de abordar la lucha contra el cambio climático y «a la vez impulsar la industria». «Hay que preservar la industria como bien fundamental en todo este proceso de transición». En este punto, ha indicado que la industria «no es deseada por todos» y tiene «detractores», y ha resaltado el hecho de que en los países avanzados el PIB industrial «sube».

Tras subrayar que «no hay innovación sin industria», ha reivindicado esta última y ha asegurado que la pandemia «ha enseñado lo que supone no tener industria».

El CEO de Repsol ha defendido que la transición energética es «indispensable», pero «no una transición de cualquier manera». A su juicio, debe ser una transición «justa». «Y justa no es que me cierran la acería y luego me ponen un centro de interpretación con cuatro puestos de trabajo, que viene luego la gente a visitarnos y nos dedicamos al turismo. Eso no es transición justa», ha añadido.

Garantizar el suministro

Imaz ha reflexionado sobre algunos conceptos que se tienen que tener en cuenta en la transición energética. Uno de ellos tiene que ver con garantizar la seguridad del suministro. «Si sacamos el gas natural de la ecuación y decimos que no podemos explorar ni producir gas natural porque emite CO2, las empresas dejan de invertir en gas natural, la producción baja y luego, de repente, no tenemos gas natural y el recibo de la luz se nos pone a 200 euros MWh. Es la consecuencia de las decisiones que hemos tomado», ha ejemplificado.

Imaz considera también que se necesita una estrategia sobre cómo se aborda la producción de hidrocarburos «con responsabilidad» y ha indicado que, si no se hace a «costes competitivos», los consumidores «lo van a pagar y la industria también en términos de competividad».