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Economía
Jubilación

Estos son los trabajadores que podrán jubilarse antes de los 56 años sin penalización: está confirmado

La edad de jubilación en España no ha dejado de subir en los últimos años, por lo que cada vez cuesta más retirarse antes sin que eso tenga consecuencias en la pensión, y por eso cualquier excepción genera interés casi inmediato. No es habitual poder dejar de trabajar antes de tiempo sin perder dinero, así que cuando se habla de ello, muchos miran con atención y más cuando se menciona que es posible jubilarse antes de los 56 años.

En realidad, no es algo que afecte a todo el mundo ya que no estamos ante una medida general ni mucho menos, sino que se trata de una vía concreta, pensada para situaciones muy específicas, y que lleva tiempo existiendo aunque ahora haya vuelto a ponerse sobre la mesa por los cambios que se han  anunciado. En concreto, lo que se ha confirmado es que hay hay trabajadores que pueden jubilarse desde los 56 años sin penalización. Pero hay matices, y no son pocos.

Quién puede jubilarse antes de los 56 años

No basta con querer jubilarse antes o con haber trabajado muchos años. Aquí la clave está en la discapacidad ya que para poder acogerse a esta opción, es necesario tener reconocido un grado igual o superior al 45%. Y no sólo eso, sino que esa discapacidad tiene que estar vinculada a una enfermedad concreta de las que aparecen en el listado oficial. Es decir, no vale cualquier patología.

Este detalle es importante porque genera bastante confusión ya que hay personas con discapacidad reconocida que, aun así, no pueden acceder a esta jubilación anticipada si su caso no encaja dentro de lo que marca la norma.

La diferencia con otras jubilaciones anticipadas

Aquí está uno de los puntos más relevantes y es que a diferencia de otras modalidades, en este caso no hay recortes en la pensión. Normalmente, cuando alguien se jubila antes de la edad legal, se aplican coeficientes reductores. Es decir, cobra menos, pero en este supuesto no ocurre eso dado que el tiempo que se adelanta la jubilación se considera como si estuviera cotizado, por eso no se penaliza económicamente al trabajador.

Las nuevas enfermedades que se incorporan

Uno de los motivos por los que este tema ha vuelto a cobrar fuerza es la ampliación del listado de patologías. El Gobierno ha anunciado que se añaden 11 nuevas enfermedades. Entre ellas hay algunas bastante conocidas, como el párkinson o la enfermedad de Huntington, pero también otras menos visibles para el gran público.

La lista incluye:

Con esta ampliación, se calcula que unas 50.000 personas podrían beneficiarse.

Los requisitos que hay que cumplir sí o sí

Aquí es donde muchas veces se cae en el error. Tener una de estas enfermedades no es suficiente por sí solo. También hay que cumplir con los requisitos de cotización, y en concreto, se exigen al menos 15 años cotizados a lo largo de la vida laboral. Y dentro de ese periodo, al menos cinco años deben haberse trabajado con esa discapacidad ya reconocida. Además, hay que estar en situación de alta o asimilada al alta en el momento de solicitar la jubilación.

Y, por supuesto, toda la parte médica tiene que estar acreditada. No basta con un diagnóstico informal. Tiene que haber informes, reconocimiento oficial del grado de discapacidad y que todo esté debidamente certificado por los organismos correspondientes.

No es automático, ni inmediato

Otro punto que conviene dejar claro es que esto no se aplica de forma automática. No es llegar a los 56 años y empezar a cobrar la pensión sino que hay que solicitarlo, justificarlo y cumplir todos los requisitos al mismo tiempo. Si alguno falla, no se puede acceder a esta modalidad. Por eso, en muchos casos, se revisa con bastante detalle cada situación antes de dar el visto bueno.

Por qué existe esta excepción

El sentido de esta medida es bastante claro ya que hay enfermedades que dificultan mucho mantener una actividad laboral normal durante tantos años. No se trata entonces de adelantar la jubilación por comodidad, sino que hay que adaptarla a situaciones en las que seguir trabajando en las mismas condiciones que el resto resulta complicado o directamente inviable. Por eso, la ley introduce esta excepción y evita aplicar recortes en la pensión.

Una diferencia de casi diez años

Si se compara con la edad ordinaria de jubilación, la diferencia es considerable, si bien en algunos casos puede suponer retirarse cerca de una década antes. Y en un contexto en el que la edad legal sigue subiendo, eso no es un detalle menor. De ahí que la ampliación del listado haya generado tanto interés. No solo por el número de personas que puede afectar, sino porque abre la puerta a que más trabajadores en situaciones complicadas puedan acceder a esta opción.

Al final, no es una medida masiva, pero sí muy relevante para quienes cumplen las condiciones. Porque les permite algo que hoy en día no es fácil como es dejar de trabajar antes sin perder parte de su pensión.