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Economía
INDRA

Escribano no dimitirá y no quiere guerra con la SEPI en Indra: De los Mozos acabará mandato sin destitución

De los Mozos terminará su mandato en "junio como estaba previsto", a pesar de las filtraciones

  • Jose de la Morena
  • Jose de la Morena, periodista especializado en economía desde hace más de 15 años, desarrolla su labor en el campo de la comunicación desde el prisma de las tendencias, los números y resultados de las distintas compañías. Una tarea que le ha llevado a conocer a fondo el mundo empresarial. Ha trabajado también en comunicación corporativa y como asesor para distintas marcas internacionales e institucionales.

Ángel Escribano vive horas convulsas como presidente de Indra. Los rumores lanzados por la SEPI sobre su salida, en teoría por orden de Moncloa, han dinamitado la calma que había en el consejo de administración. Incluso el CEO de la compañía de Defensa, José Vicente de los Mozos, se ha ofrecido para liderar una nueva etapa en la empresa, si se lo pide el Gobierno. El presidente desoye los rumores y, según fuentes de su entorno, descarta dimitir de ninguna manera.

La traición del CEO, De los Mozos, posicionándose del lado de Moncloa para tratar de quedarse como nuevo presidente, en caso de lograr la salida de Escribano, supone un golpe en la confianza que el consejo tenía sobre el directivo, pero fuentes del mismo trasladan a OKDIARIO la confianza en el actual presidente. De hecho, consideran que «el mercado es bastante transparente cuando llegan los rumores», y cuando se habla de que «Ángel salga de Indra», incluso en favor de De los Mozos, la caída en Bolsa deja claro el sentir del accionariado.

Pese a todo, diversas voces aseguran a este diario que De los Mozos terminará su mandato en «junio como estaba previsto», a pesar de las filtraciones.

Fondos y accionistas, con Escribano

La acción y el rumbo económico elegido por los accionistas es justo el punto más conflictivo. Si la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), o el Gobierno, pudieran echar a Ángel Escribano con facilidad, podrían haberlo hecho ya. Si quisiera pedirle una salida, también habría podido hacerlo, pero según las fuentes consultadas, «nadie le ha pedido tal cosa al presidente».

Accionistas de peso como Joseph Oughourlian, que participa en Indra a través de Amber Capital, ya han manifestado su apoyo a Escribano de forma pública, y lo mismo ocurre con el resto de fondos. Por eso Moncloa busca maniobrar con filtraciones o mermando la confianza de los consejeros independientes en Escribano. Y no lo está consiguiendo. De ahí que las filtraciones de la SEPI, por el momento, no sean más que eso, filtraciones.

Los consejeros independientes tampoco quieren moverse en exceso. La posibilidad de que se produzca un cambio de Gobierno hace que apostar por la SEPI o Moncloa no sea, para nada, una garantía de conservación del puesto en el futuro, y sea mejor buscar la estabilidad de la mayor compañía de Defensa de España, que se quiere desarrollar como un ‘campeón’ del sector en Europa. Esa responsabilidad institucional está siendo un freno, de momento, a que nada vaya a mayores.

La fusión con EM&E, en el aire

Todo este intercambio de impresiones, filtraciones en prensa y traiciones veladas se produce en un momento en el que Indra está tratando de acometer la fusión con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), y en el que se atisban dos posibilidades irreconciliables. Una fusión que diera con los hermanos Escribano y Oughourlian como accionistas de peso, o una compra previa de EM&E por parte de la SEPI para una fusión posterior, lo que arrebataría a los hermanos su empresa en favor del Gobierno.

Ese es el problema actual, pero no lo era hace un año. Y los protagonistas eran los mismos. Antes de la llegada de Ángel Escribano, con Marc Murtra dirigiendo Indra y José Vicente de los Mozos ya en su puesto de consejero delegado, la operación de fusión con EM&E no era un problema. De hecho, era algo de lo que se hablaba con interés y naturalidad. Y se hablaba de fusión. Era, entonces, lo más conveniente.

Escribano heredó el proyecto, y lo ha seguido llevando adelante, con todas las reticencias del mundo, tratando de apartarse de la decisión, que siempre ha defendido que «tomará el consejo como considere». No deja de ser el presidente de la compañía, pero la operación no la monta al llegar.

Lo que muchos de los accionistas ponen en duda es que la SEPI deba controlar estrictamente una compañía privada y «el afán de Moncloa por tener las manos en Indra», cuando se están pidiendo «informes independientes constantemente para mantener la independencia».