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La CNMV preguntará a Indra por qué no comunicó la dimisión de Escribano el miércoles por la mañana

La institución necesitaba un hecho relevante para poder intervenir activamente

Indra se desploma en Bolsa más del 12% tras conocer la inminente dimisión de Escribano

  • Benjamín Santamaría
  • Economista, analista, conferenciante y máster de educación con especialidad en Economía. Redactor de economía y empresas en OKDIARIO y autor de 'La economía a través del tiempo' en el Instituto Juan de Mariana. Miembro de la junta directiva del Centro Diego de Covarrubias.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) pedirá explicaciones a Indra por no haber comunicado la dimisión de Ángel Escribano como presidente de la compañía antes de la caída en Bolsa que sufrieron sus acciones. Un descenso que luego fue parcialmente corregido. Fuentes del organismo afirman a OKDIARIO que la compañía tiene que explicar por qué no publicó un hecho relevante cuando el directivo tomó esta decisión.

No obstante, las mismas fuentes indican que esto es un proceso habitual en estos casos que se hace de forma protocolaria. En ese contexto, lo más probable es que Indra responda al organismo que no se pronunció sobre las filtraciones hasta que no se lo comunicó el propio Escribano.

La filtración de la dimisión, sin un comunicado oficial, ha impedido a la CNMV tomar decisiones como una suspensión de la cotización en caso de que así lo hubiese considerado.

Es decir, la institución necesitaba un hecho relevante para poder intervenir activamente, paralizando el valor en los mercados. Al no haber existido y haberse sustentado la caída sobre filtraciones, la CNMV no ha tenido esta opción.

Opciones tras la caída de Indra

Con todo, la Bolsa cuenta con herramientas que se aplican de forma automática en caso de emergencia. Es el caso de la subasta de volatilidad, un mecanismo de seguridad diseñado para enfriar el mercado y proteger a los inversores cuando las acciones de una empresa sufren fluctuaciones de precio muy bruscas y repentinas.

Quien ejecuta y gestiona estas subastas técnicamente es BME (Bolsas y Mercados Españoles), el operador de la bolsa española a través de su sistema de interconexión bursátil (SIBE).

Ángel Escribano, presidente de Indra hasta ahora.

En la Bolsa española, cada acción tiene establecidos dos límites de fluctuación permitidos, conocidos como rangos. Por un lado, el rango estático es el límite de variación máxima permitida respecto al precio fijado en la última subasta. Por otro lado, el rango dinámico es el límite de variación máxima permitida respecto al precio de la última operación de compra-venta realizada.

Si durante el mercado abierto entra una orden de compra o de venta que causa que el precio de la acción salte por encima o por debajo de estos límites, el mercado continuo de esa acción se suspende automáticamente y entra en subasta de volatilidad.

En este caso, la dimisión de Escribano ha provocado una alta volatilidad, con caídas muy considerables, algo que podría haber activado de forma automática este mecanismo de la Bolsa.

De esta forma, los inversores han castigado a la empresa, que ha sufrido en sus carnes los resultados de las presiones del Gobierno. El Ejecutivo quería que el presidente de la compañía abandonara su cargo y, finalmente, lo ha conseguido.

El motivo oficial es la «pérdida de confianza» de Moncloa en un directivo que elevó el propio Gobierno a la presidencia de Indra, en sustitución de Marc Murtra, ahora en Telefónica.

Escribano, que tiene un 14% de Indra a través de su empresa familiar EM&E, había estado resistiendo las presiones de Moncloa durante semanas, pero finalmente ha tirado la toalla.

El problema de fondo es que el Gobierno no quiere que Indra se fusione con la empresa familiar de Escribano, EM&E, ya que la familia sería accionista mayoritario de la compañía resultante, por delante de la propia SEPI, que tiene un 28% de Indra.