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Economía
club español de directores de relaciones institucionales y de comunicación

Decidir con inteligencia institucional, el acierto de los directores de comunicación

Así lo desvela un informe del Club Español de Directores de Relaciones Institucionales y de Comunicación

Las empresas que lideran deciden antes y con mejor información. En un entorno marcado por la hiperregulación, la volatilidad geopolítica y la creciente intervención pública, integrar la inteligencia institucional en la toma de decisiones se ha convertido en un acierto estratégico directamente vinculado al crecimiento, la innovación y la competitividad empresarial.

Así lo demuestra el Informe de Resultados sobre el Posicionamiento Estratégico del Director de Relaciones Institucionales, elaborado por el Club Español de Directores de RRII y Comunicación, que preside David García Núñez. El 90% de la alta dirección reconoce ya el valor estratégico de las Relaciones Institucionales, confirmando que comprender y anticipar el entorno institucional es hoy un factor crítico para competir y crecer en mercados complejos y regulados. Este informe ha sido elaborado gracias a las conclusiones derivadas de una encuesta efectuada entre los socios del Club y respondida por 33 miembros directivos de grandes compañías de España correspondientes a distintos sectores de actividad estratégica económica.

El estudio identifica un desequilibrio relevante: la mayoría de las intervenciones de las Relaciones Institucionales se producen en fase de ejecución o gestión de crisis, cuando la norma ya está redactada o el margen de maniobra es limitado. Este “gap de tiempo” tiene un impacto directo en la calidad de la decisión empresarial: se ejecuta correctamente, pero se pierde ventaja en la fase clave de anticipación.

Las empresas que lideran son aquellas que han entendido que anticipar es más rentable que reaccionar. El informe muestra que cuando las Relaciones Institucionales actúan de forma temprana —como función de inteligencia de negocio— permiten evaluar desde el origen la viabilidad regulatoria de inversiones, productos o adquisiciones, reduciendo riesgos, evitando proyectos inviables y mejorando decisiones que impactan directamente en el P&L.

Otro de los resultados clave de la encuesta alerta de una debilidad organizativa: la influencia del Director de Relaciones Institucionales sigue dependiendo en muchos casos de su cercanía personal con el CEO, y no de procedimientos de gobernanza institucionalizados. Este modelo limita la escalabilidad y la eficacia estratégica de la función. Por el contrario, las compañías más avanzadas están integrando las Relaciones Institucionales de forma estructural en los comités donde se decide el crecimiento: inversión, innovación, desarrollo de producto y operaciones corporativas.

El informe advierte además de los riesgos de no dar este paso: proyectos frenados por muros regulatorios no anticipados, pérdida de competitividad frente a empresas que sí influyen en la agenda pública y destrucción de valor derivada de decisiones mal informadas.

La conclusión es clara: las Relaciones Institucionales dejan de ser una función de soporte para convertirse en una palanca estratégica de crecimiento, innovación y liderazgo empresarial. En la economía actual, decidir con inteligencia institucional es uno de los grandes aciertos estratégicos de las empresas que lideran.