Telefónica eleva un 50% su objetivo de flujo de caja para 2026 tras encadenar su tercer trimestre de crecimiento
La operadora mejora su capacidad para generar dinero y confirma todos sus objetivos para este año

Telefónica ha dado un nuevo paso en su estrategia de fortalecimiento financiero. La compañía ha aprovechado la presentación de sus resultados del primer semestre para elevar un 50% su objetivo de crecimiento del flujo de caja operativo para 2026, una revisión al alza que llega apenas nueve meses después de presentar su plan estratégico Transform & Grow y tras encadenar tres trimestres consecutivos mejorando sus principales indicadores financieros.
La mejora tiene especial relevancia porque el flujo de caja mide el dinero que genera el negocio y que la empresa puede destinar a reducir deuda, invertir, retribuir al accionista o afrontar futuras operaciones corporativas. En un momento en el que el sector europeo de las telecomunicaciones se prepara para nuevas concentraciones empresariales, contar con una mayor capacidad para generar caja supone una ventaja estratégica para Telefónica.
La compañía espera ahora que el flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos (OpCFaL) aumente por encima del 3% durante este ejercicio, frente al crecimiento superior al 2% que contemplaba hasta ahora. La propia empresa destaca que supone una mejora del 50% sobre el objetivo fijado a principios de año, reflejo de la evolución positiva del negocio durante los últimos meses.
España y Brasil impulsan la mejora
Los resultados respaldan esa revisión de las previsiones. Telefónica cerró el primer semestre con un EBITDA ajustado de 5.768 millones de euros, un 3,8% más en tasa de cambio real y un 2,3% más en términos constantes, mientras que entre abril y junio obtuvo un EBITDA de 2.933 millones, con un crecimiento del 6,4% en tasa real y del 2,7% en tasa constante.
También mejoró el flujo de caja operativo ajustado del trimestre, que alcanzó los 1.279 millones de euros, con un avance del 6,7% en tasa real y del 2,9% en términos constantes. Al mismo tiempo, los ingresos por servicios (los que proceden directamente de la actividad recurrente de telecomunicaciones) crecieron hasta los 7.634 millones de euros, mientras que la facturación total del grupo ascendió a 8.265 millones de euros. Aunque esta última permaneció estable en términos constantes, el incremento de los ingresos por servicios confirma la fortaleza del negocio principal de la compañía.
Telefónica destaca además que el segundo trimestre aceleró el ritmo de crecimiento respecto al primero. Entre enero y marzo el EBITDA ajustado aumentó un 1,8% en términos constantes y el flujo de caja operativo un 2,4%, mientras que entre abril y junio esos incrementos mejoraron hasta el 2,7% y el 2,9%, respectivamente. La compañía atribuye esta evolución al buen comportamiento de España y Brasil, sus dos principales mercados.
Dividendo y Objetivos
Junto a la mejora del flujo de caja, Telefónica ha confirmado el resto de las previsiones financieras para 2026. La operadora mantiene su objetivo de incrementar entre un 1,5% y un 2,5% tanto los ingresos como el EBITDA ajustado, conservar una inversión equivalente al 12% de la facturación y generar alrededor de 3.000 millones de euros de flujo de caja libre. Además, continúa avanzando en su objetivo de reducir el endeudamiento hasta situarlo en 2,5 veces el EBITDAaL de cara a 2028.
La empresa también ha ratificado el dividendo en efectivo de 0,15 euros por acción con cargo al ejercicio 2026, cuyo pago está previsto para junio de 2027, una vez sea aprobado por la Junta General de Accionistas.
Con estos resultados, Telefónica refuerza el mensaje trasladado por la nueva dirección de la compañía: combinar crecimiento operativo, mayor generación de caja y reducción progresiva de la deuda para afrontar con una posición financiera más sólida la nueva etapa de consolidación que vive el mercado europeo de las telecomunicaciones.