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Lidl acaba de poner patas arriba el mercado con una bicicleta eléctrica y la competencia no lo esperaba: lo difícil será encontrarla disponible

Estamos en pleno verano, así que muchos tienen más tiempo libre y, con ello, cada vez hay más gente volviendo a la bici. Ya no sólo para hacer deporte, también para moverse por ciudad o escaparse a rutas sin complicarse demasiado. Y ahí es donde las eléctricas están ganando terreno, con modelos como el que Lidl acaba de lanzar y que cambia bastante el panorama para muchos.

La cadena alemana ha llegado con una propuesta que no ha pasado desapercibida. Más bien lo contrario. Sobre todo por lo que ofrece para el precio que tiene ya que no es una bicicleta cualquiera, sino que es una eléctrica de montaña que, por características, se acerca bastante a modelos que suelen costar bastante más. Y eso, en un mercado como este, se nota.

Lidl pone patas arriba el mercado con una bicicleta eléctrica

Lo primero que llama la atención es que no estamos ante una bici básica. Lidl ha apostado por una bicicleta de montaña de su marca propia Crivit, con cuadro rígido tipo hardtail y ruedas de 29 pulgadas, pensada para rutas largas y caminos con algo más de exigencia.

No es una urbana ni una opción para usar de forma puntual. La idea aquí es la de tener una bici que puedas sacar a menudo, que responda bien en terreno variado y que no se quede corta en cuanto el recorrido se complica un poco. La batería, además, va integrada en el tubo diagonal, lo que le da un aspecto más limpio y actual. Y es extraíble, algo que en el día a día se agradece bastante a la hora de cargarla o guardarla.

Bicicleta eléctrica de Crivit.

Un motor que se nota, sobre todo cuando el terreno se complica

Uno de los puntos fuertes está en el motor. Lidl ha optado por un sistema central Mivice X700 con 100 Nm de par, una cifra que ya empieza a jugar en otra liga dentro de este tipo de bicicletas. Esto se traduce en una asistencia más contundente, especialmente en subidas. Pero más allá de la potencia, lo importante es cómo se entrega. Aquí entra el sensor de par, que ajusta la ayuda según la fuerza que haces al pedalear.

El resultado es una sensación más natural, menos brusca que en modelos más básicos. No hay tirones ni cambios raros, algo que se agradece cuando se usa durante varias horas. A esto se suman tres modos de asistencia, ECO, TOUR y RACE, y una función Boost que permite un extra puntual cuando hace falta apretar un poco más.

Autonomía pensada para rutas largas sin estar pendiente de la batería

Otro detalle importante es la batería. Con 709 Wh, está por encima de lo que se suele ver en muchas bicicletas eléctricas de este precio. Esto permite hacer rutas más largas sin tener que estar mirando constantemente cuánto queda. Algo clave si la idea es usarla en salidas de varias horas o con desnivel. Además, utiliza celdas LG y el tiempo de carga ronda las cinco horas y media, una cifra bastante razonable teniendo en cuenta la capacidad que ofrece.

Componentes que encajan con el conjunto

Más allá del motor y la batería, hay otros elementos que terminan de darle sentido al conjunto. La horquilla SR Suntour con 120 mm de recorrido cumple bien para absorber irregularidades sin complicar el uso. En frenada, monta discos hidráulicos Shimano de 180 mm, que aportan seguridad y control en bajadas o terrenos más técnicos. Y en transmisión, incorpora un cambio Shimano CUES de 10 velocidades, pensado para un uso variado. Por otro lado, los neumáticos Maxxis Rekon rematan el conjunto, con un enfoque claro hacia rutas mixtas, donde se busca agarre pero también una buena rodadura.

Un precio que explica el interés que está generando

Si todo lo anterior ya llama la atención, el precio es lo que realmente explica el ruido que está generando. Lidl ha lanzado esta bicicleta por 1.399,99 euros, y en un mercado donde modelos con motor central potente y baterías de gran capacidad suelen subir bastante más, esta cifra marca diferencias.

Pero como suele pasar con este tipo de productos en Lidl, la disponibilidad es otro tema. Todo apunta a que la demanda va a ser alta y que no estará mucho tiempo en stock. No sería la primera vez que un lanzamiento así se agota en pocos días, dejando fuera a muchos interesados que luego tienen que buscar alternativas más caras. Por eso, más allá del precio o las características, el factor clave aquí puede ser simplemente llegar a tiempo.

Una de esas ofertas que cambian el mercado

Con este lanzamiento, Lidl vuelve a demostrar que puede competir en sectores donde, en principio, no es el actor principal. No es una bicicleta profesional, pero tampoco es un modelo básico. Está en ese punto intermedio que muchos buscan: algo completo, con buenas prestaciones y sin tener que hacer un desembolso excesivo. Y ahí es donde está la clave. Porque cuando aparece una opción así, el problema no es entender por qué interesa, sino conseguirla antes de que desaparezca.