Lali Espósito lleva las Malvinas a San Sebastián: «Soy argentina y no me gusta subestimar los privilegios de los que gozo como artista»
"Los ex combatientes han sido muy vapuleados, y éste es un tema que sigue muy en boga", declara la actriz de 'Glaxo'
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Más allá de la cinematografía pura y dura, el Festival Internacional de Cine de San Sebastián suele ser también un amplificador de debates sociopolíticos. La última encargada de acapar los focos en este sentido ha sido Lali Espósito, que ha acudido al certamen para presentar Glaxo. En su primera aparición, la actriz y cantante ha vestido una prenda con un mensaje en defensa de la soberanía de su país: «Las Malvinas son argentinas». «No me gusta subestimar los privilegios de los que gozo como artista», ha declarado este domingo, en alusión a las razones por las que ha tenido ese gesto.
Lali Espósito lució, concretamente, una camiseta blanca estampada con la tipografía e iconografía que homenajea a la famosa bandera desplegada por la selección argentina de fútbol. La prenda fue parte de una declaración de principios. De hecho, así lo ha aclarado ella misma, que ha defendido la naturalidad de llevar sus convicciones a los espacios culturales donde le toca representar a Argentina. Espósito ha indicado que, aunque el asunto puede parecer «banal», en principio, por tratarse de una camiseta, «el mensaje no lo es [banal]».
«Han sido semanas muy intensas en la Argentina, ya casi meses, donde el tema de las Malvinas está en nuestra vida cotidiana», ha subrayado la actriz de Glaxo, donde interpreta con enorme destreza a una femme fatale.
La artista entiende que la causa del archipiélago atlántico trasciende banderas partidarias y conecta de manera identitaria a todo el pueblo trasandino y sudamericano. Así, ha detallado que «siempre se habló mucho del tema, sobre todo últimamente, incluido el Gobierno nacional, que se ha expresado de otra manera con respecto a la soberanía», razón por la que ha sentido que lanzar ese mensaje «era una buena oportunidad».
Asimismo, la actriz ha remarcado: «Yo soy argentina y no me gusta subestimar los espacios que puedo ocupar, los privilegios de los que puedo gozar siendo artista y teniendo la suerte de venir, por ejemplo, a este gran festival». Por ello, se ha sentido casi en la necesidad de utilizar su altavoz.
Por otro lado, Espósito se ha referido también a una iniciativa social tras la elección de su vestuario. «Había una campaña y lo recaudado con la venta de esa camiseta de Malvinas es para los ex combatientes de Tigre». Estos son los veteranos de la Guerra de Malvinas de 1982, que residen en dicho partido de la provincia de Buenos Aires. Además, fueron declarados formalmente ciudadanos ilustres, un estatus que se les otorgó en reconocimiento a su servicio.
«Me pareció interesante participar, poder ayudar a ex combatientes que han sido muy vapuleados, y es un tema que sigue muy en boga», ha detallado la actriz. Espósito se ha referido así al proceso de «desmalvinización», razón que se relaciona directamente con ese «vapuleo» que menciona, que se achaca también al abandono que muchos entienden que sufrieron al regresar de la guerra.
Quienes sostienen que fueron «vapuleados» fundamentan esa idea en que los soldados fueron obligados a firmar documentos en los que se les prohibía compartir sus vivencias al regresar, para esconder el fracaso de la guerra. Por otro lado, argumentan que tampoco se les brindó ningún tipo de cobertura médica, un abandono que habría derivado en una crisis de salud mental que, a su vez, habría estigmatizado a los ex combatientes, incluso de cara al mercado laboral.
«Seguirá estando en boga, porque es un tema muy importante en la historia argentina, generación tras generación», ha subrayado Lali Espósito. «Es un tema muy difícil y muy profundo, y a veces pequeños gestos que pueden parecer un poco boludos, como puede ser una camiseta, significan mucho para la sensación de empatía y de acompañamiento a otros argentinos que nos están mirando a nosotros en una foto o en un festival internacional, o donde sea», ha sentenciado.
Lali Espósito es una de las protagonistas de Glaxo, el nuevo largometraje dirigido por el premiado cineasta Benjamín Naishtat, que compite por la codiciada Concha de Oro. Basada en la célebre novela homónima de Hernán Ronsino, la película es una coproducción entre Argentina y Brasil que entrelaza el drama psicológico con matices de thriller político.
La trama arranca en la localidad bonaerense de Chivilcoy en 1957 y se expande a lo largo de varias décadas. Glaxo explora la transformación de un grupo de amigos y la paulatina descomposición del tejido social antes y durante los años de la dictadura argentina.
En la película, Espósito asume un papel desafiante y diametralmente opuesto a sus trabajos anteriores. Interpreta a una figura intrigante dentro del relato, donde comparte pantalla con un elenco estelar completado por figuras como Marcelo Subiotto, Esteban Bigliardi y Esteban Lamothe, y con el debut de un sorprendentemente joven y eficaz Joaquín Bonadeo.
Con una caracterización audaz de cabello corto y una carga dramática compleja, Lali Espósito demuestra su clara versatilidad actoral. Además, la artista ratifica que el cine de autor y el compromiso identitario pueden convivir pacíficamente bajo un mismo reflector.
