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IKEA le declara la guerra a los estores: vuelve el clásico de los años 80 que hace que tu salón parezca de lujo

Durante años los estores enrollables han dominado las ventanas de muchos salones y dormitorios. Con amplia variedad de modelos minimalistas, discretos y fáciles de instalar, parecían la opción definitiva. Sin embargo, las tendencias en decoración cambian y lo que parecía pasado de moda vuelve con fuerza. En este contexto, IKEA ha decidido decir adiós a los estores y recuperar un clásico que marcó los interiores de los años 80 y 90 y que ahora regresa con un aire renovado: la persiana veneciana.

La cadena sueca apuesta por este formato con el lanzamiento y refuerzo de la gama VECKLARFLY, disponible en dos versiones muy distintas entre sí. La propuesta no es casual. Las persianas venecianas permiten regular la luz con más precisión que un estor tradicional y aportan una estética más estructurada, con un acabado que puede transformar por completo un salón. El resultado es una alternativa que combina funcionalidad y diseño, y que devuelve a las ventanas un protagonismo que en los últimos años parecía haber quedado en segundo plano. Toma nota, porque podrás decirle adiós a los estores gracias a este producto que vuelve a IKEA y que ya está arrasando.

Ikea dice adiós a los estores con la persiana que estaba de moda en los 80

La novedad más llamativa es la VECKLARFLY de bambú natural (60×155 cm), con un precio de 69,99 euros. A diferencia de los modelos metálicos clásicos, esta versión introduce un acabado cálido que encaja especialmente bien en salones con muebles de madera, fibras naturales o tonos neutros.

Las lamas, de 50 mm de profundidad, ofrecen buena visibilidad cuando están completamente abiertas y crean un efecto envolvente cuando se inclinan o se cierran. El grosor de 1,8 mm refuerza esa sensación de pieza sólida y cuidada, lejos de las venecianas ligeras de hace décadas.

No tiene las típicas cuerdas colgando. Para subirla o bajarla basta con empujarla o tirar suavemente de ella, y la varilla lateral es la que permite inclinar las lamas según quieras más claridad o más sombra. Es un sistema sencillo y visualmente más limpio, algo que también aporta tranquilidad en casas con niños. El modelo está fabricado en bambú con un barniz acrílico transparente que ayuda a conservar el color y a proteger la superficie. Como ocurre con cualquier material natural, puede haber pequeñas diferencias de tono entre unas piezas y otras.

Puede colocarse dentro del hueco de la ventana o por fuera. Si se instala por fuera, cubre mejor los laterales y deja pasar menos luz, lo que se traduce en mayor privacidad.

Persiana VECKLARFLY de Ikea de Bambú.

También la VECKLARFLY en blanco

Para quienes prefieren un acabado más neutro, IKEA también ofrece la VECKLARFLY blanca (60×155 cm) por 34,99 euros. En este caso, las lamas son de aluminio lacado con un ancho de 3,5 cm, un formato más fino que aporta un aspecto limpio y contemporáneo.

El mecanismo es igualmente sencillo: se empuja hacia arriba o se tira para subir o bajar, y las lamas pueden quedar abiertas, cerradas o en una posición intermedia para graduar la entrada de luz. Los cordones están integrados, lo que evita elementos colgantes visibles.

Este modelo resulta especialmente adecuado para estancias pequeñas o con decoración moderna, donde se busca ligereza visual. El aluminio con revestimiento en polvo facilita el mantenimiento, ya que basta con pasar un paño humedecido con detergente suave para limpiarlo.

Persiana blanca VECKLARFLY de Ikea.

Más control de la luz y eficiencia térmica

Una de las ventajas de las persianas venecianas que vende IKEA frente a los estores tradicionales es el control preciso de la iluminación. Inclinar las lamas hacia atrás reduce la entrada directa de luz, mientras que orientarlas hacia delante permite iluminar la estancia sin perder privacidad.

Este sistema también ayuda a reducir corrientes de aire y el impacto directo del sol, lo que puede contribuir a un uso más eficiente del aire acondicionado o la calefacción. En verano, las lamas cerradas limitan el calor solar; en invierno, permiten regular la entrada de luz sin necesidad de retirar completamente la protección. IKEA incluye dos soportes para el montaje en pared o techo en ambos modelos, aunque los tornillos y tacos deben adquirirse aparte. No se recomienda cortar las lamas en el caso del modelo de bambú, y si se instala dentro del hueco de la ventana conviene dejar espacio suficiente para manivelas u otros elementos.

En definitiva, las persianas venecianas fueron habituales en viviendas y oficinas durante los años 80 y 90. Después cedieron terreno a estores enrollables y paneles japoneses. Ahora regresan con materiales más cuidados y sistemas de accionamiento más seguros. Con la gama VECKLARFLY, IKEA recupera ese formato clásico adaptándolo a las tendencias actuales. La versión de bambú apuesta por la calidez y el estilo natural, mientras que la blanca ofrece una solución práctica y discreta. ¿A qué esperas entonces para hacerte con la tuya?.