Economía
Cuentas públicas

Alemania registra un caída del déficit del 3,2% del PIB en el primer semestre del año

Alemania ha obtenido en el primer semestre del año un défict público equivalente al 3,2% del Producto Interior Bruto (PIB) derivado de los gastos que superaron en 51.600 millones de euros a los ingresos. El aumento del déficit se debe tanto a la reducción de ingresos vía impuestos como al aumento del Gobierno central del gasto público.

El Gobierno alemán, con respaldo parlamentario, ha suspendido el freno constitucional de la deuda, como permite la carta magna por motivos excepcionales, y ha aprobado cuantiosas ayudas para empresas y trabajadores, autónomos, familias y consumidores.

Además de una actualización del presupuesto de este año de 218.500 millones de euros que prevé elevar el déficit al 7,5 %, la gran coalición de conservadores y socialdemócratas ha dispuesto un paquete coyuntural de hasta 750.000 millones de euros, una cifra similar a la del conjunto plan de reconstrucción de la Unión Europea (UE).

Contracción del PIB

Destatis revisó la contracción de la economía alemana en el segundo trimestre, que anunció con datos preliminares el 30 de julio. La caída fue del 9,7 %, algo menor que el 10,1 % inicialmente avanzado, aunque se mantienen como el mayor desplome del PIB trimestral alemán desde que empezaron a publicarse estas cifras en 1970.

En el segundo trimestre, el consumo privado cedió un 10,9 % con respecto al primero; las inversiones en bienes de equipo se desplomaron un 19,6 % y la construcción cayó un 4,2 %.

El comercio exterior, tradicional punto fuerte de la economía alemana, también sufrió caídas importantes. En el segundo trimestre las exportaciones cayeron un 20,3 % con respecto al primer trimestre mientras que las importaciones se contrajeron un 16,0 %. Tan sólo sirvió de contrapeso el gasto público, que repuntó entre abril y junio un 1,5 %, lo que contribuyó al incremento del déficit.

Confianza empresarial 

Este martes se ha publicado del índice de confianza empresarial de Alemania, que deja entrever que la mayor economía europea ya ha tocado suelo y está en vías de recuperación lenta y desigual. Este indicador clave que elabora el Instituto Alemán de Investigación Económica (IFO) subió por cuarta vez consecutiva en agosto, hasta los 92,6 puntos, tras a los 90,4 de julio y los 86,3 de junio.

Las valoraciones dependen mucho del sector. En un extremo están los servicios, que mejoran claramente su valoración tanto del presente como del futuro a seis meses con respecto a la encuesta de julio.

En el extremo contrario se encuentran el comercio, especialmente en el mayorista, y la construcción, donde mejora la percepción del presente pero se mantiene el pesimismo con respecto al futuro.

A medio camino se sitúa la industria, que percibe en general la situación actual mucho mejor que hace un mes porque las expectativas y pedidos aumentan, aunque aún muchas empresas valoran como negativo el entorno presente.

Distintas previsiones estiman que la economía alemana se contraerá entre un 6,5 y un 7 % este año y que la recuperación del PIB por el mazazo del coronavirus no llegará hasta 2022.