Rüdiger siempre aparece al rescate. No fue titular, pero qué más da. El alemán salió en la prórroga para volver a marcar la diferencia. El alemán hizo el gol que selló el billete del Real Madrid a Sevilla, donde el próximo 26 de abril se disputará la final de la Copa del Rey. Contra Barcelona o Atlético, eso se sabrá en unas horas.
El alemán es un tipo fiable en momentos calientes. Lo fue el año pasado en el Etihad, marcando el quinto penalti de la tanda, o hace unas semanas en el Metropolitano, haciendo lo propio para dejar al Atlético de Madrid fuera de la Champions. Ahora, volvió a ser capital tras rematar a la perfección un gran córner sacado por Arda Güler.
Vinicius marca diferencias
Se le criticará, se le reprochará, no se le valorará lo suficiente, pero cuando la pelota quema, cuando llega el momento importante, el de la verdad, aparece para ser determinante. Hablamos de Vinicius Junior, un jugador capaz de casi todo dentro de un terreno de juego que, ante la Real Sociedad, decidió que el Real Madrid, su Real Madrid, iba a jugar la final de la Copa del Rey.
Vinicius dio el pase a Endrick en el primer gol del Real Madrid, pero lo mejor vino después. Con los blancos eliminados de las semifinales de la Copa del Rey y tras ver cómo la Real Sociedad ganaba 1-3 en el estadio Santiago Bernabéu, el brasileño decidió echarse el equipo a su espalda para hacer una jugada llena de clase que terminó con gol de Bellingham tras una asistencia perfecta del, pónganlo ustedes, primer, segundo o tercer mejor jugador del planeta.
La Copa de Endrick
Esta Copa tiene nombres y apellidos. Así, en plural. Endrick Felipe Moreira de Sousa es el jugador que ha guiado al conjunto blanco, ni más ni menos, a la final de la Copa del Rey, que se celebrará el próximo 26 de abril en el estadio Olímpico de La Cartuja de Sevilla. El brasileño, con cinco goles en cinco partidos, el último ante la Real Sociedad, para poner la calma en la vuelta de las semifinales.
Vinicius creó y Endrick ejecutó. El brasileño puso un pase perfecto a la carrera de su compatriota para que éste no fallase delante de Álex Remiro. El delantero se plantó en el área y picó la pelota con más efectividad que elegancia para hacer el primer gol del Real Madrid y poner la calma en una eliminatoria que se complicó en los primeros compases con el gol de Barrenetxea.
Endrick está demostrando en esta Copa del Rey que puede ser un jugador más que útil para la plantilla de Carlo Ancelotti. El delantero suma cinco goles en cinco partidos tras hacer dos tantos ante el Celta, un gol frente al Leganés y dos dianas contra la Real Sociedad, en la ida y en la vuelta.
En el minuto 66, fue sustituido por Mbappé, y todo el estadio Santiago Bernabéu se puso en pie para despedir a un jugador que aprovecha al máximo cada oportunidad que tiene. Desde Bojan, en 2009, ningún jugador con 18 años o menos marcaba cinco o más goles en la Copa del Rey en este siglo XXI.
El ímpetu de Asencio
El ímpetu de Asencio es positivo, casi siempre, pero hay veces que al Real Madrid le sale caro. Pasó contra la Real Sociedad en el primer gol de Barrenetxea. El central fue al centro del campo a cortar un balón que no cortó y que terminó dentro de la portería de Lunin, después de que Lucas y el ucraniano, todo hay que decirlo, tampoco estuvieran al cien por cien.
Las notas del Real Madrid
- Lunin: 5
- Lucas Vázquez: 5
- Asencio: 5
- Alaba: 4
- Camavinga: 5
- Tchouaméni: 7
- Valverde: 7
- Bellingham: 8
- Rodrygo: 6
- Vinicius: 9
- Endrick: 8
- Mbappé: 6
- Modric: 6
- Rüdiger: 8
- Fran García: 7
- Brahim: 6
- Arda Güler: 7
- Ancelotti: 6