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Habla sobre su vida

Marcus (35 años), hijo de Michael Jordan: «Tuve el privilegio de ver a mi hermano, que es dos años más grande que yo, y él pasó la peor parte; pude verlo y asumir que era lo que iba a pasarme a mí»

Ser hijo de una de las mayores leyendas de la historia del deporte puede parecer un privilegio

Aunque también suponga convivir desde muy joven con una presión difícil de explicar

Marcus habló con sinceridad sobre lo que significó crecer bajo la sombra de Jordan

Ser hijo de una de las mayores leyendas de la historia del deporte puede parecer un privilegio absoluto. Y para Marcus Jordan, segundo hijo de Michael Jordan, lo fue en muchos aspectos, aunque también supuso convivir desde muy joven con una presión difícil de explicar. En una entrevista concedida a TMZ Sports en 2020, Marcus habló con sinceridad sobre lo que significó crecer bajo la sombra de uno de los deportistas más famosos del mundo y cómo la experiencia de su hermano mayor, Jeffrey, le permitió anticiparse a lo que le esperaba.

«Cuando era más chico tenía cierta presión, pero no era algo que me avergonzara. Tuve el privilegio de ver a mi hermano, que es dos años más grande que yo, y él pasó la peor parte. Pude verlo y asumir que era lo que iba a pasarme a mí», explicó Marcus. Jeffrey Jordan también intentó seguir los pasos de su padre en el baloncesto universitario, y su experiencia sirvió a Marcus para comprender que llevar el apellido Jordan podía convertirse en una exigencia añadida cuando saltaba a la pista.

Marcus acabó jugando en la Universidad de Central Florida, donde tuvo protagonismo durante varias temporadas, pero no llegó a dar el salto a la NBA. Precisamente, una de las claves de aquella entrevista fue su reflexión sobre cómo había sido crecer con un padre cuya figura trascendía por completo el ámbito deportivo. Según explicó, durante su infancia no siempre fue consciente de la dimensión mundial de Michael Jordan. Esa realidad empezó a cambiar cuando él mismo comenzó a destacar en el baloncesto escolar y las gradas empezaron a llenarse.

Una vida con ventajas y dificultades

Pero la vida como hijo de Michael Jordan también tenía ventajas difíciles de imaginar para cualquier otra persona. «Crecí jugando a la PlayStation en un avión privado», reconoció Marcus Jordan entre risas. También explicó que no cogió un vuelo comercial hasta su etapa de instituto, algo que evidentemente estaba muy lejos de lo que podía considerarse una infancia normal.

Aun así, Marcus insistió en que su madre, Juanita Vanoy, tuvo un papel fundamental para que él y sus hermanos mantuvieran los pies en la tierra. «Nos criaron de manera relativamente normal», explicó, aunque inmediatamente matizó que esa normalidad era muy particular. Acudían a colegios públicos y visitaban a familiares, mientras en casa convivían con una realidad extraordinaria.

«Lo peor es que la gente siempre quiere algo de ti. Ya sea un zapato de Jordan o una conexión de algún tipo», señaló. Para él, esa sospecha permanente de que alguien podía acercarse por interés era probablemente el mayor coste de formar parte de la familia Jordan. Años después, esa relación entre el apellido y la atención pública volvió a quedar de manifiesto de una manera mucho más incómoda. En febrero de 2025, Marcus fue detenido en Florida después de que su Lamborghini quedara atascado en unas vías de tren. Las imágenes de la cámara corporal de los agentes mostraron cómo, durante la intervención policial, llegó a identificarse diciendo: «Soy Marcus Jordan, soy el hijo de Michael Jordan».

La historia de Marcus Jordan refleja así la otra cara de uno de los apellidos más poderosos del deporte. Tener a Michael Jordan como padre abrió puertas inimaginables, pero también significó crecer sabiendo que cualquier paso podía quedar inevitablemente asociado al hombre que convirtió el número 23 en una leyenda mundial.