Deportes
FINAL DE LA CONFERENCE LEAGUE: Rayo Vallecano – Crystal Palace

«Llévala al barrio, mi amor»: espectacular tifo de los aficionados del Rayo en la final de la Conference

La afición del Rayo Vallecano mostró un espectacular tifo antes del inicio de la final de la Conference League. En el fondo norte, donde se ubicaban los más de 12.000 rayistas, se desplegó un mosaico en el que se podía leer «llévala al barrio, mi amor», en referencia a la copa y mencionando una estrofa de uno del himno no oficial del club por el pasado centenario. Vallecas se volvió a volvar con su equipo para la primera final continental de su historia.

Este miércoles el Rayo está acompañado en las gradas del Red Bull Arena por una masa social que nunca les ha dejado solos. A destacar que el estadio de Vallecas tiene capacidad para 14.700 espectadores, por lo que la movilización no puede ser mayor. Como bien han explicado los jugadores –que sienten una profunda unidad con ellos– nada sería posible sin ellos y el mayor orgullo para la plantilla está siendo la forma en la que ven disfrutar a los suyos en esta temporada que no será fácil olvidar.

El Rayo Vallecano llega en el mejor momento posible a la final de la Conference League. El conjunto franjirrojo suma un mes sin perder, acumulando nueve partidos invicto, de los que seis han sido triunfos. Unas cifras a las que un humilde como este no está acostumbrado.

Lo cierto es que la final no puede llegar en un momento mejor para el equipo madrileño. Nueve partidos sin perder, incluyendo seis victorias, y dos meses espectaculares han permitido a La Franja tener un ascenso meteórico en la clasificación de la Liga, hasta finalizar octavos y quedarse a un punto de volver a entrar en Europa por esa vía. Aunque lo verdaderamente importante para la afición ha llegado en competición continental, con el viaje de los de Iñigo Pérez hasta esta final.

Todo comenzó ante el Neman bielorruso en el playoff de agosto y, después, llegaron el Shkendija normacedonio, el Hacken sueco, los polacos del Lech Poznan y del Jagiellonia, el Slovan de Bratislava y el Drita kosovar. Sólo una derrota en esta fase de liga, en la que finalizaron con 13 puntos de 18 posibles. Se empezaba a soñar entonces con una final a la que se llegaría tras superar al Samsunspor turco, al AEK de Atenas y al Racing de Estrasburgo. Se sufrió en las dos primeras, sobre todo ante unos griegos que llegaron a empatar el 3-0 de la ida. Pero lo que pasó en Francia terminó de desatar la ilusión. Con la final en la mano, era difícil no imaginar a este equipo haciendo realidad lo que era una quimera al comienzo del curso.