Jesús Herrada se corona «por su hermano» en Ares del Maestrat
El español Jesús Herrada se proclamó vencedor de la etapa 6 de la Vuelta a España, con final en el alto de Ares del Maestrat, de tercera categoría.
Un día después de quedarse con la miel en los labios debido al tercer puesto de José, el apellido Herrada por fin puede levantar los brazos en la Vuelta a España. Jesús Herrada se hizo con el triunfo parcial en la sexta etapa de la ronda española, con final en el puerto de tercera categoría de Ares del Maestrat, tras culminar una fuga masiva en la que el conquense de Cofidis y Theuns se mostraron como los más fuertes. El ciclista belga de Bahrain-Merida es el nuevo líder de la clasificación general en un día en el que corredores destacados como Rigo Uran o Nicolas Roche tuvieron que abandonar por una caída múltiple.
Se preveía una etapa tensa como resaca de la primera llegada en alto de la Vuelta y la etapa, aunque no de cara a la general, no decepcionó. La fuga, numerosa y de contrastada calidad con nombres como Theuns, De la Cruz o Herrada, tardó en formarse pero tomó ventaja con el paso de los kilómetros hasta quedar como favoritos únicos para el triunfo de etapa. El pelotón, relajado tras el ajetreo del inicio, pasó a estar comandado por el Astana del líder López al ver cómo los escapados ponían también en jaque el jersey rojo.
Desgraciadamente, la noticia saltaba a 70 kilómetros de meta. Una caída masiva en el pelotón afectaba de forma seria a un favorito como Rigoberto Urán, que se veía obligado a abandonar la carrera desde su posición de privilegio en la general. Otro top 10 y líder hasta la jornada de ayer, Nicolas Roche, se marchaba también de la Vuelta por una caída que dejó dos víctimas más de peso en las figuras de Hugh Carty y Víctor de la Parte.
Nada iba a parar a pesar del infortunio y los fugados seguían sumando ventaja de cara a la línea de meta. En el penúltimo resquicio a superar por los corredores, Gbrmay se zafó de sus compañeros de fuga y se lanzó hacia la victoria. En su búsqueda, ya en el descenso del Puerto de Culla, Oliveira demostraba su poderío rodador y formaba una fuga de dos al comienzo del definitivo puerto de Ares, más propio para corredores potentes que para escaladores puros.
De la Cruz, sabedor de su oportunidad de meterse en la general tras unos primeros días flojos, tiró del grupo sin importarle la disputa de la etapa. Mucho más interesados en ella, Teuns y Herrada se despegaron del grupo con un ataque mortífero que les colocó en cuestión de 500 metros en cabeza de carrera. Dylan se convertía en el gran candidato al jersey rojo y tiró hasta los últimos 400 metros sin cumplir con su cometido secundario: soltar a Jesús Herrada.
El conquense tenía en la cabeza lo sucedido con su hermano camino de Javalambre y no iba a consentir que el apellido Herrada permaneciese un día más sin un lugar entre los ganadores de etapa en la Vuelta. Un ataque contundente iba a hacer el resto y segundos después, levantaba los brazos en una victoria de Jesús pero que José también sentirá como si fuera suya.
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