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Liga: Atlético-Girona

Griezmann, la obra maestra de Simeone en el Atlético

El Cholo ha moldeado al galo a su imagen y semejanza desde que llegó al Atlético en 2014

Aterrizó como extremo y lo reconvirtió a segundo delantero, desde donde ha explotado sus capacidades

La luz de Griezmann en el Atlético se apaga. Es irremediable. A partir de este domingo se hablará en pasado de él. El Metropolitano dice adiós a su estandarte. Con todas las letras, porque de Griezmann solo se puede escribir así, con el tono épico de las cosas trascendentales. A Griezmann el Atlético le ha cambiado la vida mientras él se la daba a sus aficionados. Se marcha como máximo goleador de la historia del club rojiblanco y con el debate abierto de si es el mejor jugador colchonero de siempre. Se va Griezmann, la obra maestra de Simeone en el Atlético.

Aquel rubio con buena proyección que llegó al Calderón, cruza ahora la puerta de salida como leyenda rojiblanca y un futbolista total. Lo ha esculpido el Cholo a su imagen y semejanza. Griezmann llegó al Atlético como un banda izquierdo, posición que Simeone fue reconvirtiendo hasta ampliar la zona de acción de Antoine. No sin la mili cholista, claro está. El francés, que aterrizó en el Atlético por 30 millones de euros —desembolso importante en 2014—, pasó un cuatrimestre a caballo entre el banquillo y el terreno de juego. Machacándose en la teoría para brillar en la práctica.

Simeone quería que Griezmann fuera el rey del ataque del Atlético y el peón en labores defensivas. Esa faceta, de jugador hormiga y al mismo tiempo mariposa, es la que más ha tallado el Cholo. Griezmann ha sido y es un futbolista que vuela como una mariposa y pica como una abeja. Pero sin escatimar una carrera hacia atrás, una entrada para cortar el juego, un empujón con el rival y la presión para forzar un saque de banda. El mérito de Simeone no fue conseguir que una estrella trabaje como un telonero, sino que encima la estrella disfrute haciéndolo.

Griezmann llegó al Atlético como estrella, pero Simeone le puso a sudar como un gregario ciclista. Lo primero era optimizar su físico, después se hablaría de táctica. Porque el Cholo fue reubicando al francés de un extremo izquierdo a un segundo delantero. Partidos de suplentes y alguna titularidad, fueron sus exámenes. Hasta que llegó San Mamés y sacó sobresaliente con un hat-trick al Athletic. Griezmann estaba preparado. Se disparó el registro goleador del francés cada temporada y fue aglutinando reconocimientos. Bronce en el Balón de Oro en dos ocasiones, campeón del mundo con Francia, de Europa League con el Atlético…

Claro, que Griezmann contó con experiencia previa para convencer a Simeone. «Era y es capaz de ponerse un esmoquin para jugar y un mono de trabajo para colaborar. No abundaba un chico de calidad y que trabajara tanto. Hacía muy bien la banda. Era un extremo izquierdo, pero se metía bien para adentro, centraba muy bien, tenía gol, asistía muy bien, llegaba en segunda línea siempre por sorpresa… Para llegar a ser top, como ha sido, hay que tener una gran calidad técnica y física, pero fundamentalmente una gran calidad mental. Él tenía un potencial mental volitivo. Muy por encima de la media. Era ganador y competitivo, no quería perder a nada», cuenta a OKDIARIO Martín Lasarte, entrenador que hizo debutar a Griezmann en Primera División.

Así se hizo un nombre en el Atlético, no sin pasar, claro está, por la mili cholista que debe superar cada jugador fichado entre 2012 y la actualidad por el club rojiblanco. Griezmann pasó por el servicio militar de Simeone durante cuatro meses en los que fue convencido de que tenía que pasar de extremo izquierdo a orquestar el juego ofensivo. «Lo que con alguien te podía llevar dos o tres mensajes, con él uno solo y ya estaba. No recuerdo un jugador tan inteligente para saber cuándo había que acelerar, cuándo había que frenar, cuándo había que jugar largo, cuándo había que jugar corto, cuándo había que amagar que iba a jugar para atrás, cuándo llegar por sorpresa a segunda línea… Estamos hablando de decisiones, no de gestos técnicos», recalca Lasarte. Se apaga Griezmann, la obra maestra de Simeoney el engranaje de su Atlético.